
En la vida existen momentos de caos e incertidumbre, es inevitable; después de todo, de eso se trata vivir, de aventurarte a lo desconocido cada día aunque creas tener todo planeado. Pero ese “no saber” es muchas veces tristeza en lugar de aventuras, momentos en los que todo es sombrío y parece que la vida nos juega una mala pasada. En esas ocasiones es cuando todos los problemas parecen no tener solución y nos hacemos uno con la depresión.

Es en esas profundidades que se inspiran estos poemas para entender la depresión, en los que se intenta describir el punto cúspide del duelo, los niveles más bajos del ánimo y la invasión de la melancolía. Para ponerle palabras a la aflicción total y sin sentido e intentar comunicar algo que no se ve pero por dentro se siente como tener la piel al rojo vivo, bañada en limón, cosiéndose a fuego lento. Estos poemas experimentan ir directo al dolor y extirparlo definitivamente, afrontar los peores escenarios y seguir adelante hasta el final del túnel.
Los versos permiten adentrarte en la oscuridad, dejarte llevar por el dolor y enfrentarlo; pues hacerlo algunas veces es necesario para volver a empezar, siempre recordando que luego de cada caída nos levantamos mucho más fuertes.
Fantasma

No soy más que un fantasma
Escurriéndome, vagando y penando
En los rincones congelados y oscuros
Tinieblas, cruda supervivencia, fobia latente
Preguntas miserables, respuestas fugaces
Fantasma viviente, la muerte existente
Presa inconsciente, falsa libertad
Frenesí hiriente, ardiente locura
Vacíos abismales, helando los huesos
Lluvias torrenciales, mares y oleadas
Llévame lento, quiero ser azul
Me guía tu esplendor, océano maldito
Peligro y milagro para el suicida en la noche
Profundos rincones de mis sensaciones
Derrite mi último aliento y fúndeme en ti.
Depresión

Hacer de tripas corazón
He sentido que no siento
Felicidad momentánea
Depresión crónica
Un amor que se fue
O dicha artificial
Pastillas, químicos
Falsedad y sinsentido
Cinismo mezclado con satisfacción

Ser sin estar
Colores apagados
Sin pena ni gloria
Beberse entero un bar
Promesas rotas
Descontrol y melancolía
Obsesión y olvido
Vida al extremo
Encuentros mortales
Realidades y abismos.
En muchas ocasiones tenemos miedo de explorar los pensamientos más oscuros que plagan nuestra mente, pero eso no hará que desaparezcan mágicamente. Tal vez, de cuando en cuando, la solución sea enfrentarlos, como intentan hacerlo estos poemas para entender la depresión; dejar que nuestros sentimientos sean libres para así entenderlos y encontrar una manera de recomponernos, reinventarnos como personas un poquito más fuertes.

¿Te gustaría presentar tus reflexiones sobre el amor a nuestra comunidad?, envía un texto de mínimo 400 palabras a colaboradores@culturacolectiva.com y logra que más de 60 millones de personas descubran otras maneras de expresar sus emociones. Así que ya sabes: si buscas un espacio de reflexión y ayuda a la comunidad, esta plataforma es para ti.
Si te ayudaron estos poemas para entender la depresión, también puede interesarte:
Lo que aprendí cuando estuve hecha pedazos
¿Por qué hay mayor tendencia a la depresión en invierno?
