Cómo decirte que te quiero, con mis ojos, con mis labios, con mis manos, con mi alma.
Cómo explicarte que te necesito lejos, porque ya no puedo tenerte cerca.
Cómo decirte que quisiera regresar el tiempo, no haber hecho muchas cosas y haberte dicho otras.
Cómo pedirte perdón, decirte que no fue mi intención lastimarte, ni una de las tantas veces que sé que lo hice.

Cómo explicarte que estás haciéndome daño, que estamos haciéndonos daño, que necesitamos alejarnos.
Cómo jurarte que a pesar de todo, tienes un lugar especial en mí, y que aunque no me creas, siempre lo tendrás.
Cómo darte lo que quieres, cuando no puedo hacerlo…
Cómo no lastimarte si estás a mi lado; y yo, yo ahora sólo puedo ofrecerte mi amistad.

Cómo esperar que el tiempo pase y te haga entender, y nos haga entender que lo que fue ya no será.
Cómo no odiarme cuando veo tus lágrimas, cuando te hago daño, cuando tus ojos de agua me dicen tanto y yo sólo me quedo callada.
Cómo no recordar esos momentos, esas palabras, esas sonrisas, esos besos, esas miradas.
Cómo decirte que aunque te quiero, quiero que te vayas…

Amar sin ser correspondido, sin tener la certeza de los labios anhelados, es ir por la vida a tientas sin saber dónde pisamos, recorriendo el camino como un ciego, con las manos pegadas al suelo para no errar. Si pasas por esta situación, siempre te quedarán 5 poemas para superar una despedida.
