A continuación otro texto creado por la joven autora Margarita Liendo Osuna, cuya obra explora los espacios legados por la profunda soledad, el desencuentro romántico y el inefable desamor, sin pasar por alto su estilo sublime, que domina el imaginario erótico.

Recuerdos de una tarde perenne
Recuerdo esa tarde perennne
clara como un cristal
esa tarde eterna en que nos unimos.
Recuerdo ese aire altivo en tu cara
esa sonrisa suave y suprema, como de claro atardecer
una duna de caricias en tus labios besables.

Recuerdo tu mano en la mía
tu abrazo fuerte y dulce rozando mi piel
mi respiración y la tuya, acompasando el suelo
y nuestros pasos silentes haciendo el camino.
Recuerdo el brillo en tus ojos
el ensueño en mi mirada cuando te veía venir
aproximarte como un designio
lento pero seguro
hacia mí.

Recuerdo que no había tiempo
salvo la amenaza de una noche larga y sola
la pronta partida de tu cuerpo cálido
la estela en tu lado de la cama
el sol colapsando en su muerte angustiosa
anunciando un fin
pero no el nuestro
pues apenas comenzábamos.
*
Las imágenes que acompañan al texto pertenecen a Marcella Laine.
***
Camina de la mano todos los días, odia a quien tienes a un lado; lo importante es que por fin sientas algo de lo que nunca percibiste conmigo, que encuentres en esa ternura y furia contenidas todas las fuerzas para decir lo que, en algún momento, traté de escuchar a toda costa: “te amo”.
