Una confesión empieza por bajar las defensas del ego. Una declaración de amor y pasión va por los mismos derroteros, tambaleándose entre lo prohibido y lo

Fractal
Extiendes tus besos como una alfombra de flores sobre mi cuerpo
bajas el manto de la noche en mis ojos
respiras bajo el agua de este verso, que te conserva como un recuerdo, una foto, un deseo.
Te repites en mis sueños y empapas mi cuerpo en las noches más solitarias
como un espiral del universo, número perfecto de la creación infinita de tu esencia de mujer.

Creas los mares, creas las galaxias, creas la vida que palpita en mi pecho
con tus manos juntas sobre mí
tu cuerpo cálido, escondido a mi lado, bajo la sábana.
Eres la odisea del momento justo en el que crecen todas las flores
generas épicas, generas el típico y trágico trópico de mis amores.

Imágenes de tus temblores como en un caleidoscopio
un huracán de todos tus colores desparramados sobre la sábana
humo sobre humo, piel sobre piel
repetido el instante en tus brazos sólo queda la eternidad de la calma después del caos.
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Las imágenes que acompañan al texto pertenecen a Daniela León.
Puedes apreciar más de su trabajo fotográfico aquí.
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Si eres de los que se lanzan al fuego para cuando aman, entonces estos poemas son perfectos para ti.
