La exposición de arte en la CDMX que criticas porque no entiendes

lunes, 12 de junio de 2017 14:56

|Julieta S




Magid y familiares de Barragán acordaron tomar una porción de las cenizas del difunto para hacer un diamante artificial y colocarlo sobre un anillo. Entonces, éste serviría como el medio para una propuesta a Federica Zanco (quien es directora de la Fundación Barragán en Suiza y posee tanto su nombre, su obra y las fotografías de ésta), si Zanco acepta, los archivos Barragán podrán ser repatriados a México.

anillo barragan jill magid
Seguramente tú también escuchaste algunos de los debates más encarnizados del mundo del arte que se dieron en nuestro país en abril de este año. Giraban en torno a la inauguración que se hizo en el MUAC sobre (y exclusivamente) el anillo que hizo Jill Magid con las cenizas del arquitecto mexicano más importante. «Empleados de hoteles sabían sobre él; también los taxistas; jubilados suburbanos y mi anfitrión del Airbnb y todos tenían su opinión al respecto», así lo describe una crítica de The New Yorker. Todos hablaban del fenómeno que ocurría en uno de los pocos recintos donde se exhibe arte contemporáneo en México.



Muchos estaban de acuerdo con la opinión de uno de los intelectuales más importantes del país, Juan Villoro: «El maestro de los espacios austeros ahora es parte de una decoración banal», aseguraba el escritor; también decía que la obra era digna de un museo del horror . En su opinión, no valía la pena ver la exposición, cuando la exposición ni siquiera había abierto.El trabajo de Magid fue calificado como barbarie, un souvenir barato, un gusto necrófilo... Se recordó la fe católica de Barragán y nombraron al anillo como un sacrilegio... como si otros artistas no hubieran hecho lo mismo con diferentes materiales y residuos del cuerpo humano: no vayamos tan lejos, hace un año, el mismo día de la inauguración de la exposición del MUAC, el museo San Ildefonso inauguraba "Rastros y vestigios", cuyo repertorio de artistas y obras era glorioso.

Entre las obras que tenían estaba la de Fritzia Irízar, quien exhibía joyería hecha con cabellos de indígenas tarahumaras para dotarlos de una carga simbólica que hablaba sobre desigualdad económica. Nadie dijo nada... También Orozco exhibe su obra "Papalotes negros", que consiste en un cráneo humano con cuadrícula de ajedrez hecha con grafito y los asistentes lo ven con asombro pero no se alarman. Lo mismo ocurre con Teresa Margolles cuya obra, hecha con cadáveres tanto humanos como de animales, se expuso en el MUAC bajo el título "La Promesa" y todo estuvo en calma... Tal parece entonces que un cadáver o los restos humanos pueden ser exhibidos siempre y cuando no sean de un reconocido arquitecto.

artistas restos humanos

Ahora bien, la problemática reside en la polémica de exhibir los restos de Barragán convertidos en diamante y no permite que el público conozca más sobre el trabajo de Magid.

¿Qué es lo que debes entender de la exposición?


Antecedentes 


Si crees que entrarás al MUAC para ver sólo un diamante postrado en un arillo, no has entendido (y nadie te ha explicado) el verdadero objetivo del trabajo de Magid. Jill Magid es una artista conceptual, por lo que, con esta obra pretende hablar sobre intercambios de poder que se transforman en papeleo legal, derechos de propiedad y hasta derechos de autor.

casa barragan jill magid

La exposición titulada "Los archivos Barragán", consta en realidad de 41 piezas, por lo que, como podrás ver, no sólo se trata de la exhibición de un anillo. Con información que recabó desde el 2011, Magid crea un discurso sobre la intimidad y el secreto al interior de los sistemas de poder. Todo comenzó cuando, en 1992, lo archivos y planos de Luis Barragán se pusieron a la venta. Tras su muerte, sus objetos personales pasaron a manos de su amigo Oscar Ignacio González González; su biblioteca quedó a cargo de su amigo Ignacio Díaz Morales, quien realizó la Fundación de Arquitectura Tapatía (FAT); y el archivo profesional y derechos de autor lo cedió a su amigo Raúl Ferrara Torres, quien, después de morir (1992) lo hereda a su viuda Rosario Uranga; Uranga entonces, rebasada por la encomienda de cuidar y proteger el patrimonio Barragán, decide ponerlo a la venta.

museo de la ciudad de mexico arquitectura barragan

Lo ofreció al Estado, instituciones y universidades pero nadie aceptó; entonces, lo vendió a Max Protetch en Estados Unidos por un millón de dólares, éste, a su vez, se lo dio a Rolf Fehlbaum, presidente de Vitra, compañía inmobiliaria internacional con sede de Basilea, Suiza. Entonces, según los rumores, Fehlbaum se lo dio como regalo de bodas a su prometida Federica Zanco, quien ahora es dueña del patrimonio de Luis Barragán. Zanco es doctora e investigadora en arquitectura, por lo que, admiradora de Barragán, atesora sus archivos como un privilegio enorme.


¿Por qué hay algunas piezas que no se pueden ver?



Porque Barragán dividió su archivo en dos partes: muchas piezas de su arquitectura y archivo personal permanecen en la Casa Luis Barragán, en México, considerada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. El archivo profesional, los derechos de su nombre y su obra, así como todas las fotografías de ésta, pertenecen a Zanco y ella restringe su colección privada; es decir, ninguno de los archivos pertenecientes a Zanco pueden ser consultados.

una carta siempre llega a su destino barragan jill magid
 

¿Qué quiere Magid?


Tal como asegura el MUAC, «Magid envuelve directamente intersecciones complejas entre lo psicológico y lo judicial, la identidad y la repatriación nacional, los derechos de propiedad internacionales y los derechos de autor, la autoría y la propiedad, el cuerpo humano y el cuerpo de trabajo». Busca un diálogo entre lo político y lo ético cuando un legado cultural se convierte en propiedad privada corporativa.

Magid intenta mostrar las estructuras burocráticas y cómo, en este ejercicio de seis años, ha intentado negociar con ellas a través de la seducción y, sin embargo, parece un juego en el que es imposible ganar.

exposicion gill magid

La exposición


La exposición se centra en "Los archivos Barragán", cuestionando las formas de poder, acceso público y derechos de autor; pero también en la idea de Magid por no desaparecer tras la muerte: la primera obra es la que muestra esta inquietud; "Autorretrato pendiente" aparece con un anillo sin piedra y un contrato corporativo en el que Magid firmó su transformación en diamante después de su muerte.

Más adelante se exhibe correspondencia íntima que el arquitecto sostuvo con diversas mujeres pero también muestra muebles cubiertos para no romper los derechos de autor, enmarca libros en lugar de reproducir fotografías para poder exhibir una imagen de la obra de Barragán, tacha todo aquello que, bajo la propiedad de Zanco, está prohibido exhibir pero lo hace de modo tal que, aún cuando no miremos lo que es, existe un diálogo; ya no sólo entre Zanco y la artista, sino entre los sistemas de poder, entre la obra de Barragán y el espectador. 

federica jill cartas tela muac
Gracias a Magid se hace evidente el absurdo de la propiedad privada pero también su obsesión. Su primera respuesta fue "NO" y gracias a ella puede representar una idea que ahora parece hacerla tan persistente como sea posible y así, confrontar a los actores de poder.

Tal vez la pieza más emotiva es "Cuarteto", basada en la obra "Quadrat" de Samuel Beckett. En esta instalación performática, Magid danza con Zanco, con Beckett y Barragán entre tensiones y amor: «Si es cierto que un libro es un diálogo con uno mismo, y con el autor, también es cierto que ahora, gracias a tu obra y empatía, este diálogo podría convertirse en un trío, o más bien en un cuarteto. Interpretémoslo juntos», asegura Zanco. Y entonces, Magid crea un cuadrado que genera un diálogo amoroso entre los participantes, aunque, recordemos, en el amor, los celos, los rencores y las rencillas a veces superan el cariño entre los actores.

muac obra cuarteto


Magid utiliza la trayectoria y vida de Barragán para demostrarnos lo absurdo de los derechos de autor y lo libre que puede ser una reinterpretación: también hizo reinterpretaciones de diversos trabajos, sobre todo del pintor de la Bauhaus Josef Albers, entonces, Magid abre conversación con ellos, los derechos de autor no importaban para Albers o Barragán, quienes de hecho eran amigos y admiraban el trabajo mutuo... ¿Por qué estas piezas sí se pueden reproducir con tanta facilidad? 

jill magid homenaje

Magid hace sus propias interpretaciones del trabajo de Albers para cuestionar la originalidad y la autoría; lo mismo ocurre con sillas diseñadas por Clara Porset, de las que Magid también hace una reinterpretación con el fin de homenajear y cuestionar a quién le pertenece qué y bajo qué términos.

Así, la obra de Magid nos muestra a los actores en juego, los diálogos, discursos y debates que son capaces de generarse cuando algo no está permitido simplemente porque una orden legal dice que debe ser así. Federica Zanco tiene para tomar una decisión desde que Magid lo propuso hasta el día de su muerte, devolver los archivos o simplemente quedárselos.

La obra de Magid aún está abierta, es una negociación que estará latente hasta que, o los archivos se hagan públicos o Zanco muera. Mientras tanto, puedes visitar la exposición hasta el 8 de octubre de este año en el MUAC.


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Referencia

Nexos
The New Yorker
MUAC
El Colegio Nacional


REFERENCIAS:
Julieta S

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