Durante el transcurso del 2016, en Estados Unidos se desarrolló una serie de altercados raciales que fueron protagonistas de las primeras planas a nivel mundial. Las tensiones comenzaron en 2012 con el asesinato de Trayvon Martin e incrementaron cuando salió a la luz una serie de videos que mostraban el abuso de poder que ejercía la policía hacía ciudadanos afroamericanos. El punto máximo se alcanzó cuando un francotirador veterano de guerra mató a diferentes agentes policiales en Dallas. A raíz de estas disputas, muchos activistas alzaron la voz con el propósito de lograr cambios en torno al modo en el que son discriminados los afroamericanos en Estados Unidos.

Este es el caso del artista plástico y del performance Nick Cave, quien lanza su mensaje a través de una particular propuesta llamada Soundsuits, en la que empezó a trabajar tras un incidente en el que un taxista fue golpeado por la policía en 1991. Luego de hacer una profunda introspección sobre el significado de ser un hombre de afrodescendencia viviendo en América del Norte, entendió lo importante que es para las personas no ser juzgados por su género, color de piel o clase social y comenzó a diseñar una serie de trajes que le sirvieran para este propósito; su primer paso fue recolectar objetos que resignificó y así lograr un discurso coherente.



Capas y capas de los más diversos materiales conforman cada creación de Cave; a veces muy coloridos, otras sólo luminosos; los trajes nos pueden parecer especímenes míticos, desde demonios y dioses, hasta extraños seres de pasajes de ciencia ficción. Los elementos que utiliza, como cerámicas, plumas, telas, muebles o cabello humano, son objetos desechados y descartados por la sociedad o la naturaleza.
Cuando empezó a usarlos como vestimenta se percató del sonido que emitían mientras se movía con ellos puestos; así que se le ocurrió la idea de grabar videos y hacer presentaciones en las cuales se pudiera notar cómo las creaciones tomaban vida, cómo la sonoridad de las piezas formaba parte íntegra de todo su trabajo; de esto, se le ocurre el término de Soundsuits, que es una combinación de las palabras sonido y traje en inglés, con el que nombra su colección.


El conglomerado de técnicas y la utilización de los materiales dan cabida a que las piezas puedan pertenecer a distintas disciplinas. De esta manera se convierten en esculturas cuando son exhibidas, se utilizan para realizar performances en los que el público interactúa con las piezas, pero también son las protagonistas de videoarte.
El artista ha explicado lo complicado que es llevar puesto uno de los trajes, ya que según su opinión, se debe alcanzar un estado mental específico, en el que nos mostremos tal cual somos y no las máscaras que nos imponemos para exhibirlas en público, pues éstas ocultan nuestra naturaleza, para así lograr dar vida al traje y adoptar los movimientos corporales que exige cada vestimenta; las personas que los usan deben desinhibirse totalmente.

El resultado final de los trajes nos recuerda a los disfraces de los rituales búlgaros de Kukeri o de los Mossi en Burkina Faso. El artista hace mucho hincapié en la multiculturalidad de su obra y quizás es la razón por la que puede intertextualizarse con gran facilidad.
Estos trajes sirven para reflejar que todos poseemos diferentes características físicas, que somos seres imperfectos y lo que en realidad importa es el interior y no el exterior de las personas; de este modo intenta que se rompan los estereotipos mentales y las etiquetas establecidas por las sociedades, ya que el juzgar a otros por ser distintos sólo provoca herirlos. La obra se convierte en una especie de segunda piel en la que se deja de ser uno mismo para ser nada y ser todo.

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El arte es un medio de expresión con el cual muchos artistas han protestado acerca de la política y sociedad del país en el que viven, por lo que algunos autores han roto las reglas establecidas para mostrar su diferente visión de lo que los rodea, como las siguientes 15 esculturas políticamente incorrectas que se han exibido alrededor del mundo; sin embargo, un problema que sigue presente en la mayoría de las profesiones es la discriminación de género, por eso te compartimos a estas 15 grandes mujeres que cambiaron el arte pero no las conoces porque no son hombres.
