Texto escrito por Federico Alegría
Al hablar de Susan Meiselas (1948 – ) se encuentran ciertas pistas que la vuelven una figura importante dentro del mundo de la fotografía documental. Su educación visual, que la ha llevado a registrar de manera humana las realidades más cruentas; y al mismo tiempo a producir imágenes de una estética inquietante capaces de despertar muchas preguntas, aún en nuestros tiempos. O su manera pragmática de abordar temas específicos, siempre con un objetivo claro en mente. Todo aunado al rigor ético que la desdibuja de la escena, poniendo en un único plano a quienes aparecen en sus fotografías. Su trayectoria abarca ya varias décadas; y sus proyectos han gozado siempre de una gestación lenta y de largo alcance. Esto le ha permitido dar cuenta de la realidad que se esconde detrás de hechos y fenómenos sociales concretos.
Alain Dejean Sygma. Retrato de Susan Meiselas, Monimbo, Nicaragua. Septiembre, 1978.
En sus primeros años como fotógrafa, ella realizó un proyecto llamado “44 Irving St”. Éste surgió como una asignación dentro de sus estudios de maestría. En éste, ella hizo una suerte de registro demográfico de las personas que vivían en la misma calle que ella mientras estudiaba. El trabajo consta de una serie de retratos ambientales realizados dentro de sus casas, pero en lugares específicos elegidos por sus propios vecinos. El toque humano del proyecto está en lo invisible; registrado en las palabras que las personas escribieron al reverso de cada una de las impresiones fotográficas dentro del ensayo.
De 44 Irving St, 1971. / Foto: ©Susan Meiselas.Entre 1972 y 1975, ella produjo “Carnival Strippers”, quizá uno de sus ensayos más emblemáticos. Durante este tiempo ella convivió con varios grupos de mujeres desnudistas, quienes eran parte de espectáculos de feria itinerantes entre Nueva Inglaterra, Pennsylvania y Carolina del Sur. Durante este tiempo ella pudo documentar los espectáculos, pero también la vida que existía detrás de la rutina y del escenario. Ella no se limitó a lo que podía ver, y entrevistó además de las mujeres, a sus parejas, a los encargados e incluso a algunos espectadores. Todo con el fin de registrar siempre lo invisible.
En Carnival Strippers, 1974. / Foto: ©Susan Meiselas
De Carnival Strippers, 1974. / Foto: ©Susan Meiselas
De Carnival Strippers, 1974. / Foto: ©Susan MeiselasNueva York aparece en su carrera como el lugar del eterno retorno, el cual ha sido testigo de varios de sus proyectos e incluso de su menos conocida fotografía de calle. Algunos de sus proyectos incluyen “Pandora’s Box” y “Prince Street Girls”. En Pandora’s Box ella documenta algunas situaciones peculiares que ocurren dentro de un club de sadomasoquismo. La estética del proyecto genera una sensación voyerista que transita entre lo inquietante y lo divertido. Y en Prince Street Girls, ella encontró un refugio ante las cruentas realidades que documentó en América Latina, especialmente en El Salvador y Nicaragua. Aquí ella se dedicó a documentar la íntima cotidianidad de un grupo de niñas que vivían cerca suyo. A pesar de existir una obvia brecha generacional fue gracias a este proyecto ella se volvió parte de la vida de las niñas.
De Pandora’s Box. / Foto: ©Susan Meiselas
De Prince Street Girls, 1978. / Foto: ©Susan Meiselas
De Prince Street Girls, 1978. / Foto: ©Susan Meiselas
De Prince Street Girls, 1978. / Foto: ©Susan MeiselasLos conflictos político-militares de El Salvador y Nicaragua siguen presentes en la memoria humana al hablar de Centroamérica. Y vinculados a estos temas, existen algunas imágenes icónicas que ayudan a ilustrar de manera visual la historia; y ese es el gran poder de la fotografía documental. Susan Meiselas ha ayudado a las referencias visuales que las historias de estos países tienen, y evocan lo invisible desde una perspectiva particular.
De El Salvador, 1980. / Foto: ©Susan Meiselas
De El Salvador, 1980. / Foto: ©Susan Meiselas
De Nicaragua, 1978. / Foto: ©Susan Meiselas
De Nicaragua, 1978. / Foto: ©Susan MeiselasSu involucramiento siempre fue firme en términos de derechos humanos y su apoyo siempre estuvo volcado hacia los movimientos populares liderados por las clases oprimidas. Y no se puede hablar ya de América Latina sin incluir la Frontera de México con Estados Unidos. Ante la interrogante de conocer quienes son las personas que deciden migrar, y cuales son los motivos que los empujan a hacer este viaje, ella decide obtener una respuesta. La fotografía se vuelve la herramienta que posibilita entonces a Susan Meiselas a acercarse más a las personas.
De United States/Mexico Border. / Foto: ©Susan Meiselas
Ve más sobre Susan Meiselas en Vimeo: Mediations at SFMOMA (2018) de Susan Meiselas.
De United States/Mexico Border. / Foto: ©Susan MeiselasComo fotógrafa ella caracteriza por ser metódica; y en todos sus proyectos se puede ver la importancia que tiene la investigación en su labor fotográfica. Esto le permite poder ir al grano, y obtener lo que necesita, siendo su principal estrategia una aproximación eficiente al tema que ella quiere evidenciar.
Te podría interesar:
El fotógrafo japonés que inspiró toda una generación rompiendo con la tradición
7 fotógrafos japoneses que muestran la cotidianidad más extraña e hipnótica de su país
Tradición, cultura y modernidad: 7 fotografías de las catrinas de Chad Santos
