Cada vez que pronuncian la palabra “vampiro” llegan a nuestra cabeza imágenes como las siguientes:
Aquella representación está influenciada por tres grandes obras de la literatura: “La novia de Corinto” de Goethe; “El vampiro”, escrita por Polidori y la clásica historia de “Drácula”, donde un ser oscuro tapa la luz del sol con su horripilante rostro y putrefactos colmillos. Sin embargo, al ver el siguiente video te darás cuenta que en la intimidad, los vampiros son un gran chiste.
[Conoce las mejores películas de vampiros que sí valen la pena ver]
La película “What We Do In The Shadow” (2014) muestra cómo viven cuatro vampiros en medio de la modernidad. Cada uno provienen de diferentes épocas, pero al ser inmortales, deben coexistir en una casa y sobrevivir a la era del Internet, los celulares y los clubes nocturnos con música de los 80. El film de Taika Waititi y Jemaine Clement, quienes también actúan, desviste de glamour y ornamenta gótica que rodean a las criaturas de la noche, utilizando situaciones extravagantes, cotidianas e irónicas. No es el planteamiento más revolucionario, pero el humor funciona por estar repleto de clichés vampirescos que terminan siendo absurdos en pleno siglo XXI.

La cinta está cargada de sarcasmo al incluir a un joven vampiro, el cual termina ridiculizando a la franquicia de “Crepúsculo”. “What We Do In The Shadow” se aleja del terror y se coloca en un lugar cómico sin caer en lo tonto o faltarle al respeto a la imagen del chupasangre. Así como esta cinta, hay otros trabajos que usan como pretexto escenarios malignos para crear discursos que en lugar de provocar miedo, causa una grata risa.
–
“Deathgasm” (2015) de Jason Lei Howden

Riffs estridentes de metal mientras brotan chorros de sangre de un cuerpo mutilado pueden ocasionar más risa que terror. Desde su concepción “Deathgasm” se pensó como un producto de parodia divertida, ingeniosa, exagerada y crítica. Toda la mitología y simbología del satanismo metalero en una excesiva puesta en escena muy eficaz.
–
“A Little Bit Zombie” (2015) de Casey Walker

“A Little Bit Zombie’’ es una comedia sobre zombies, donde se narra lo que sucedería sin un humano es picado por un mosquito portador del virus. La original propuesta reside en que el protagonista es consciente de su transformación y debe luchar para evitar comerse a su prometida, a su hermana y a su cuñado. Ellos, como buena familia, le ayudan a adaptarse a su nueva vida y hábitos alimentarios.
–
“Game of Werewolves” (2011) de Juan Martínez Moreno

Algunos le llaman humor absurdo. Otros dicen que es una maravilla. Cualquier opinión es correcta pues “Game of Werewolves” transforma el ímpetu salvaje del lobo en un alma cómica y boba. ¿Hay algo malo con eso? A los pocos minutos que inició la película se entiende la marea de risas que vendrá. Ya anunciado el juego, lo mejor es dejarse llevar y pasar un buen momento entre licántropos y humanos con una fe humorística.
–
“All About Evil” (2010) de Peaches Christ

Una cinta sumamente exagera. “All About Evil”, una sangrienta comedia negra, le extiende un guiño al espectador del cine de terror con la historia de una asesina circunstancial. El guión resulta descabellado y lo único cuerdo a identificar es el crescendo de violencia. ¿Risas? Si tienes un humor negro muy pesado.
–
“Trick ‘r Treat” (2007) de Michael Dougherty

Un film de culto instantáneo, un film maldito que homenaje a las grandes obras del terror sin nunca ponerse a su nivel. Sin ningún tipo de recorte presupuestario, haciendo derroche de sangre y con un guión sólido, “Trick ‘r Treat” gusta y divierte por su humor adulto e interpretaciones estupendas.
–
“Fido” (2006) de Andrew Currie

En 2004 la cinta “Shawn of the Dead” mostró un nuevo camino de satirizar a los muertos vivientes. Con “Fido”, el discurso humorístico continúa añadiendo una variable importante. Aquí los zombies parecen más humanos que los propios humanos.
“Hide and Creep” (2004) de Eric McGinty

Una cinta obligada para los amantes de las comedias de horror de los 80. “Hide and Creep” reúne elementos del gore, el humor negro y la sátira en un planteamiento sencillo para pasar una noche de viernes.
Un hombre desnudo se encuentra en un cementerio después de ser secuestrado por extranjeros, tratando de reconstruir los acontecimientos y encontrar a su novia. De pronto, una oleada de zombies para reírse.
–
“House of 1000 Corpses” ( 2003) de Rob Zombie

Película de culto, no sólo porque la haya dirigido Rob Zombie, sino por todo lo que la rodea. Eso sí, tiene que gustarte Betty Boo, las pins-ups, la serie B y todo lo relacionado con el mundo freak. La gente que no conozca dichos referentes podrán calificar “House of 1000 Corpses” como obra de mal gusto, pero en realidad es una cinta para reírse de todo.
–
“Cherry Falls” (2000) de Geoffrey Wright

En el aparentemente tranquilo pueblo de Cherry Falls alguien está aniquilando jóvenes vírgenes. Con tan delirante argumento se podría haber creado una curiosa película mezcla de terror y de comedia negra, pero no es así. Los responsables de la cinta le agregan diálogos y escenas cómicas que conducen a la obra a un lugar de grato humor.
–
“The Frighteners” (1996) de Peter Jackson

Peter Jackson es un director polifacético. Puede hacer obras épicas o de época, así como de terror humorístico que termina gustado a la fuerza, como si alguien te pegara en la cabeza hasta que acepten lo buena que es. Frank Bannister es un charlatán que posee extraordinarias facultades psíquicas, pero no las usa para hacer el bien, sino para ganar dinero hostigando a sus clientes con la ayuda de algunos espectros que trabajan a su servicio. De ahí lo absurdo y divertido que resulta.
–
“Dellamorte Dellamore” (1994) de Michele Soavi

Desde el inicio, la película se plantea como una comedia perteneciente a la serie B. La obra Michele Soavi brinca entre malos chistes, escenas gore y encuentros sexuales paranormales. Más allá de la risa, “Dellamorte Dellamore”, es un viaje por la mente y la personalidad humana de forma muy metafórica.
–
“Body Bags” (1993) de John Carpenter

Con un iluminación de ultratumba, cadáveres en descomposición y la dirección de la leyenda del horro John Carpenter, “Body Bags” es una obra más de humor sangriento que podría acompañar una cena entre amigos. El planteamiento seduce al espectador para saber en qué punto de comedia negra se unen un médico forense, una joven estudiante que trabaja por las noches en una gasolinera y un asesino recién salido de prisión.
–
“The People Under The Stairs” (1991) de Wes Craven

Inspirada en una notica sobre un grupo de niños encerrados por sus padres, la película de Wes Craven retuerce los roles y convierte a los infantes en caníbales, introduce una pareja sádica con una hija y muchas minutos de diversión. Después de unos minutos se olvida que se inspiró en un hecho real y se disculpa la obscena escena en la que se convirtió.
–
El público purista del cine de terror expresó alguna vez su inconformidad por presentar a demonios, vampiros y hombres lobos como seres cómicos.
Se enojaron, pero al ver con detenimiento estas cintas, comprendieron que la comedia negra trasciendoe del simple horror y se reivindican como películas de culto que merecen un Óscar.
