Antes solíamos decirle “irse sin decir adiós”, ahora es más fácil llamarle ghosting y desaparecer de todos lados, principalmente de las redes sociales, nuestra principal fuente de contacto con el mundo.
No obstante, el mecanismo es el mismo, desaparecer de todos los rincones sin dar una razón o una explicación. Es algo que se ha hecho desde siempre y seguirá sucediendo, es por eso que tanto el libro como la película seguirán vigentes.

De lo que se habla es Ciudades desiertas de José Agustín, que es la base de Me estás matando, Susana de Roberto Sneider.
En cuanto a la novela, es un escrito corto donde se narra la vida de Susana y Eligio. Susana es una mujer letrada con más ambiciones que quedarse con un esposo machista. Cuando le llega la invitación de un internado literario en Estados Unidos decide marcharse dejando su casa sin una pista suya o de su paradero. Durante su estancia conoce a un poeta polaco poco hablador con el que tiene una relación intensa y puramente sexual. Lo que no sabe es que Eligio averigua donde está y emprende la búsqueda tras ella.
Lo interesante de la historia es que ambos personajes inician una transición de la que saldrán cambiados y renovados. Es una novela de cambio que va más allá de las relaciones amorosas.

En cuanto a la cinta, basada enteramente en la historia de José Agustín, hace una buena adaptación del tema central, incluso recoge el buen sentido del humos con el que el autor construyó la novela. Gael García hace una magistral actuación como el personaje de Eligio, un típico macho mexicano, inseguro y pendiente de su masculinidad en comparación con la de otros hombres, el polaco para ser específicos.
Las lecciones principales del filme es que no hay nada que podamos hacer, ni siquiera borrar el rastro de nuestra existencia, para controlar los recuerdos y el amor que sienten los demás por nosotros desaparezcan.
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Las relaciones de pareja son complicadas, sin embargo, escapar no es la respuesta indicada. Si se necesita un respiro hay otros métodos, si se necesita un punto y aparte hay que cerrar ciclos.
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