Se acaba de estrenar la tercera temporada de ‘El verano en el que me enamoré’ en Prime Video y tenemos muchas cosas que decir. Pero antes de cualquier cosa tenemos que dejar clara una cosa y es importante que nos digas, ¿eres team Conrad o Jeremiah?
Desde la primer temporada, los fans de la serie se dividieron en dos grupos que no han dejado de pelear en redes sociales, los que apoyan Conrad y los que están del lado de Jeremiah, y cada uno de los grupos defiende con los dientes a su personaje favorito.
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La serie, basada en los libros de Jenny Han, nos ha regalado escenas llenas de sol, lágrimas, primeros amores y muchos momentos de “¿¡por qué haces eso, Belly!?”. Pero más allá de lo que ella decida (o no decida), hay algo que los fans no han dejado de discutir: ¿quién es realmente el indicado para ella?
¿Team Conrad o Team Jeremiah?
Si algo ha demostrado El verano en el que me enamoré es que el amor adolescente puede ser caótico, innecesariamente dramático y, a veces, hasta tóxico. Y no hablamos solo de Belly y sus decisiones dudosas, sino de Conrad y Jeremiah, los hermanos Fisher que se pelean por el amor de una misma chava como si fuera un trofeo. Pero seamos honestas: ¿de verdad alguno de los dos lo merece?

Ya va siendo hora de dejar de romantizar a estos dos y empezar a analizarlos como lo que son: dos tipos emocionalmente inmaduros que, aunque tienen momentos lindos, también están llenos de red flags.
Conrad: el rey del ghosting emocional
Empecemos con Conrad. El hermano mayor, el que parece salido de un fanfic de Tumblr con problemas existenciales, el que te clava la mirada de esas que te ponen bien nerviosa y luego se va sin decir nada. Se la pasa huyendo de sus emociones, desapareciendo cuando las cosas se complican, y creyendo que su sufrimiento lo hace profundo. No, Conrad, eso se llama tener cero responsabilidad afectiva.
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Sí, perdió a su mamá, sí, tiene ansiedad, sí, está pasando por muchas cosas pero, eso no justifica que juegue con los sentimientos de Belly cada vez que le da la gana: se acerca cuando la ve feliz con Jeremiah, luego se aleja cuando siente que ya la tiene segura. Es el típico ex que vuelve cuando ve que estás avanzando sin él y encima la hace sentir culpable por no esperarlo eternamente. ¿Romántico? Para nada, es más como una red flag andante con cara bonita.

Jeremiah: el “bueno” que también manipula
Ahora, no porque sea más alegre y abierto significa que Jeremiah sea el chico ideal. Él representa ese tipo de vato que se vende como “el sano emocionalmente”, pero que también manipula a través del chantaje emocional.
Se la pasa recordándole a Belly lo mucho que él ha estado “siempre ahí” para ella, como si eso le diera derecho a ser el indicado. Es como si esperara una medalla por no haberse ido, por haber sido su amigo, pero eso no es amor maduro, es dependencia emocional disfrazada de ternura.
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Y sí, puede ser más divertido y menos intenso que su hermano, pero cuando no consigue lo que quiere, también se pone pasivo-agresivo. O sea, te hace sentir mal por no elegirlo, aunque jura que “solo quiere lo mejor para ti”.
Belly: tampoco es la mejor en esto de la responsabilidad afectiva
Belly no se salva tampoco, su indecisión puede ser desesperante y es que podemos entender que tenga sentimientos encontrados, pero verla brincar de uno a otro como si estuviera eligiendo toppings para su helado llega a ser frustrante. Primero sufre por Conrad, luego se besa con Jeremiah, luego regresa a Conrad, y luego vuelve a dudar.
Pero también hay que decir que estar entre estos dos no es fácil. Porque aunque parece que tiene opciones, la realidad es que ninguno le ofrece algo realmente sano y por más que la serie intente vendernos este triángulo como “el sueño romántico”, parece más una pesadilla.

¿Todo esto es amor o una forma irreal de venderlo?
Lo que es verdaderamente preocupante es cómo la serie intenta disfrazar de amor romántico comportamientos que, si pasaran en la vida real, serían alarmantes, como el hecho de que Conrad y Jeremiah literalmente se pelean por ella, como si no tuvieran autocontrol.
Ese tipo de escenas no son románticas, son inmaduras y aún así nos las venden como el sueño que toda girl quisiera vivir, pero entonces ¿Conrad o Jeremiah?
La respuesta es sencilla: ninguno. Y no porque no tengan cosas rescatables, sino porque siendo muy relistas, ambos están demasiado centrados en sí mismos como para ofrecer algo sano. La única persona que debería estar en el centro de esta historia es Belly, y ni siquiera ella se pone como prioridad.
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