Por definición, las obras de culto son la antítesis de las producciones hollywoodenses. Son realizadas con escasos recursos y presentan temáticas poco comprensibles que tienen un encanto mágico bajo el recurso retórico de la hipérbole o exageración. Su identidad grotesca o absurda impide que se convierta en un éxito comercial. Sólo las personas más extrañas del mundo les abren sus corazones y las forman parte de su vida al grado que se arrodillan para venerarlas como un producto del mismo cielo.
Siguiendo esta lógica, el 85 % de las series de Netflix se eximen de dicha categoría pues gozan de producciones exorbitantes y están pensadas en gustar a un público masivo. La única contrariedad es que el público se asombra tanto del material audiovisual que termina rindiéndole culto. Es el caso de “House of Cards”, “Stranger Things” o “Narcos”, las cuales resultan alucinantes por su excelente trama y tratamiento de guión.

[Conoce todas las referencias escondidas de “Stranger Things”]
Entonces, ahora las obras de culto son aquellas que enganchan al espectador por su discurso sin importar que gocen o no de un gran capital. Lo importante no son los artificios visuales sino la historia y cómo es contada. Así el panorama se abre a series que vienen de cualquier dirección y se integran a un grupo élite narrativo.
–
“Breaking Bad”

La obra maestra de Vince Gilligan destruyó los nervios de millones de personas al presentar mil y un infortunios que enfrentan Walter White y Jesse Pinkman al vender metanfetamina en Nuevo México. No es una simple serie de narcotráficos pues las drogas pasan a segundo plano para centrarse en la transformación siniestra de un hombre arruinado a uno poderoso, agresivo e insuperable. “Breaking Bad” recibió cientos de premios y se colocó una de las mejores series de todos los tiempos. Sin duda pasarán los años y no habrá otra que la supere.
–
“Being Human”

Como se dijo al inicio, las obras de culto son impopulares por su identidad anormal. Being Human es un ejemplo de dichas características pues su trama rompe los esquemas al presentar la historia de un fantasma, un hombre lobo y un vampiro que se vuelven roomies. La combinación se hace una experiencia interesante cuando se entiende que el objetivo del clan es criticar la naturaleza humana mediante un humor británico.
Por eso y más, Being Human es una de las series de culto que ya deberías estar viendo.
–
“Skins”

La serie británica gustó tanto que los adolescentes comenzaron a rendirle culto o mejor dicho a querer ser como Effy, Cock o Tony. La trama es muy sencilla, cada dos temporadas hay una nueva generación de jóvenes rebeldes que experimentan su sexualidad mientras se emborrachan y consumen algunas drogas. En el torbellino de los días deben enfrentar diversos problemas que con el paso de los capítulos se intensifican.
Culto o no, los jóvenes se sienten identificados con las emociones de los personajes y la seguirán viendo aunque se transformen en unos empleados predecibles que pasan todo el día tras unos escritores. Entonces vendrán otros arrogantes niños a refrescar la serie.
–
“Freaks and Geeks”

Una obra maestra en 1999, “Freaks and Geeks” es una serie que sigue la vida de distintos adolescentes. Sus creador, Paul Feig y Judd Apatow, han alcanzando las cualidades de dioses por retratar de manera certera los diferentes arquetipos de seres que dentro de los institutos y los círculos de amigos. En esta obra de culto aparecieron Seth Rogen, James Franco, Jason Segel y más actores de renombre que continuaron trabajando en películas con un toque irónico o pop.
–
“Black Mirror”

Gracias a su hipérbole de la sociedad moderna, la cual termina siendo agresiva, inhumana y totalmente absurda, Black Mirror es sin duda una nueva serie de culto. El formato de la trama consta de capítulos unitarios, que aunque son independientes entre sí y no guardan continuidad en sus historias, se relacionan en que cada episodio nos muestra un escenario distinto en que la tecnología quiebra al ser humano y a la propia sociedad, obligándole a mostrar su peor faceta.
–
“Orphan Black”

La serie presenta un lugar donde los avances de la biotecnología han logrado posible la clonación, lo que provoca en el humano un deseo imparable de encontrar su perfección. El problema es que en esta búsqueda ocasionaron graves problemas sociales, los cuales terminan siendo inhumanos. Como era de esperarse, una chica y su clon descubren toda la verdad y tratarán de ponerle un alto a los actos antinaturales. El thriller tiene todos los ingredientes para ser un un éxito popular, pero por alguna razón el público que la comprende es reducido.
–
“The X Files”

Puede que algunas personas acusen a “The X Files” de exagerar algunas especulaciones sobre el misterio de los extraterrestres. Justo por aquella característica se gana en automático el calificativo de culto y seguirá creando reflexiones en la cabeza de sus espectadores. A más de 20 años de su primera temporada, la serie se mantiene vigente y con la inclusión a la plataforma Netflix, su popularidad aumentó hasta los cielos. Se lo merece por la gran labor de los agentes Mulder y Scully.
–
Aunque las nuevas series de culto desechan el valor de una producción somera -intrínseca de su concepto- tampoco pueden cobijar a series tan populares a pesar que su narrativa hipnotice a las personas, porque aquellas obras pertenecen a la cultura pop.
Más allá de los géneros hay series que debes estar viendo porque casi nadie conoce o porque son las mejores en los últimos 20 años.
