¡Es como si hubiera usado la talla incorrecta de brasier durante todo este tiempo!
Bojack Horseman
Ya hemos hecho relaciones entre la comida y la música con base en el gusto de algunos artistas y sus canciones dedicadas hacia ciertos alimentos. Pero podemos aumentar esa unidad también con comentarios de chefs sobre estas disciplinas.
Uno de los más conocidos de Chicago, Charlie Trotter, comentó alguna vez: “Cocinar es como la música… un músico de jazz puede improvisar basándose en su conocimiento. Entiende cómo se juntan las cosas. Para un chef es cuando la cocina realmente es excitante”.
El comentario de Trotter es acertado y de hecho es aplicable a casi cualquier disciplina. Cuando se tiene un amplio conocimiento de la materia con la que tratamos, se convierte en algo fácil experimentar y jugar con los elementos con la certeza de que algunas cosas se pueden conectar y otras no.
Aunque el jazz improvisado —el género que relaciona Trotter—, puede funcionar de distintas formas, es claro que si integramos un elemento ajeno que no vaya acorde a las métricas o los sonidos que está manejando, sonará mal.
Esto no sólo se limita a la música, aplica también al cine, pintura, diseño y demás.
Pero en lo que de verdad se convierte una revelación casi celestial al notamos que lo hemos hecho mal durante mucho tiempo, es definitivamente la comida; es muy común cometer ciertos errores al cocinar.

Muchas veces aprendemos recetas de nuestros conocidos y cuando llegan a nuestras manos las realizamos de la forma más fiel a como se nos presentó, sin notar quizás que aquellas personas añadieron ingredientes o procesos que no son de la receta original (va relacionado a la experimentación), pero muchas veces esos juegos con la comida desembocan en alteraciones que afectan la integridad del platillo.
Un error en el cine se podría perdonar, pero uno en la comida, cuesta más trabajo de superar una vez que probamos la receta original.
Los siguientes platillos (y bebidas) por lo general los cocinamos de forma errónea por distintos motivos. Evita la duda y asegúrate de preparar adecuadamente tu próxima comida.
Hamburguesas

Por lo general sólo ponemos la hamburguesa en la sartén y nada más. El proceso para que se pueda cocer de forma adecuada necesita que se haga una hendidura en el centro cuando la colocamos, para después darle un golpe con la espátula. De esta forma quedará jugosa por dentro y un poco crujiente por fuera.
Papas a la Francesa
El proceso debido de cocción de las papas a la francesa involucra freírlas en dos tiempos. Primero se deben freír a temperatura media, para que de esta forma las papas se cocinen por dentro sin que se quemen del exterior. Cuando ya están suaves por dentro, se tienen que quitar del sartén y subir el fuego para que el aceite esté más caliente. Las insertamos una segunda vez y en pocos minutos quedarán sin quemarse.
Paella

Aunque la cebolla se ha convertido en un ingrediente común en la preparación de la paella, en realidad no la necesita. Los mejores cocineros del mundo optan por prescindir de este elemento de la paella, debido a que a la humedad de la cebolla podría arruinar la consistencia del arroz —el ingrediente principal de este platillo—.
Ensalada rusa

Seguramente habrá detractores sobre la integridad original de este platillo, pero la realidad es que la ensalada rusa no lleva atún ni aceitunas. Aunque en ocasiones los integramos, esta ensalada sólo debe llevar: papa, cebolla, chícharos, zanahoria, pollo, pepinos, mayonesa y sal. Nada más. Cualquier alteración tendrá como resultado otro tipo de ensalada, no la original rusa.
Omelette de Papa
Este tipo de platillos se preparan de diferentes formas alrededor del mundo, muchas veces se busca una consistencia al gusto, pero si lo que buscamos es apegarnos a lo más fiel, se necesita batir muy poco los huevos para que no pierdan la consistencia, el omelette cuaje adecuadamente y de esa forma no se seque y pierda el sabor.
Mojito
También existen los errores al preparar bebidas. El mojito que se ha popularizado bastante los últimos años, lo solemos ver preparado con hielo picado… gran error. Aunque parecería un detalle muy simple, en realidad el mojito debe estar preparado con hielos enteros para mantener la fidelidad a este trago cubano.
Gin-Tonic
Aunque este trago incluye un pedazo de cáscara de limón, lima o naranja, no debería incluir el jugo de estos. Los cítricos reducen el nivel de la ginebra y quitan el elemento carbónico de la tónica. El propósito de la bebida es que el sabor sea discreto y le aporte un ligero aroma agradable.
Es bastante malo cuando nos acostumbramos a una combinación errónea. No notamos el error que existe porque llevamos mucho tiempo probando lo mismo y el defecto “desaparece”.
Es entonces cuando de pronto llega una revelación sobre cómo ha estado mal. Se “arregla” la obra y finalmente podemos ver cómo sin aquel elemento intruso suena completamente mejor.
La verdad es que no importa cómo preparemos nuestra comida, el punto es que nos guste a nosotros. Pero si un día quieres un platillo lo más fiel al original, lo mejor es que investigues los ingredientes y su modo de preparación.
Además, si tienes los conocimientos suficientes, puedes comenzar a experimentar con ensaladas, o diferentes platillos para crear algo nuevo y delicioso.
*Fuente: VanityFair
