Si pensabas que ya lo habías visto todo en el mundo de Sam Levinson, la imagen de Sydney Sweeney vestida de bebé en Euphoria llegó para desbloquearnos un nivel de incomodidad que no sabíamos que podíamos sentir. Ver a Cassie, vestida de esa forma no solo nos dio un cringe monumental, sino que encendió todas las alarmas en internet.
¿Qué necesidad había de sexualizar la infantil de esa forma? ¿Por qué se sintió tan turbio? La respuesta tiene nombre científico y se llama cronofilia, un concepto que explica por qué ese tipo de escenas nos hacen querer apagar la tele y cuestionar seriamente qué traen los productores en la cabeza.
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Estamos hablando de como se acaba de cruzar una línea muy delgada que juega con fetiches que, son súper problemáticos, ver Sydney Sweeney vestida de esa forma, nos hace preguntarnos hasta dónde va a llegar Hollywood con la hipersexualización antes de que alguien ponga un alto.
La cronofilia que expone la turbia y asquerosa línea que cruzaron Sam Levinson y Sydney Sweeney en Euphoria

Para no hacértela cansada con términos de diccionario, la cronofilia es un patrón de comportamiento donde la atracción sexual depende exclusivamente de la edad de la otra persona. Existen varios tipos, y definitivamente Sydney Sweeney vestida y actuando como un bebé para el deleite de otro personaje, en este caso Nate Jacobs, es uno de ellos.
Lo que nos llena de asco es saber que a los creadores les pareció gracioso utilizar este tipo de escenas como si se tratara de cualquier cosa, están aprovechándose de una imagen de inocencia para generar morbo y eso es lo más repugnante de todo.

Euphoria siempre ha jugado con fuego, pero la imagen de Sydney vestida de bebé e incluso cuando la vimos vestida de perro mientras Nate la sometía, fue el punto más bajo de todo. Se siente como si la historia ya no fuera sobre el desarrollo del personaje, sino sobre cuánto más podían explotar la imagen física de Sydney en situaciones humillantes.
Ese sentimiento de incomodidad que sentiste al verla lo sentimos todos y en pocas palabras es tu cerebro detectando que algo no está bien. La cronofilia en este tipo de series o películas suele disfrazarse de “fantasía”, pero lo que realmente hace es validar dinámicas de poder que son bastante turbias.

No tenemos la más mínima idea de porque la actriz accedió a hacer este tipo de escenas, de por qué nadie dijo nada cuando se dieron cuenta de lo que estaba pasando; pero una cosa si es segura, en una sociedad donde hay casos como el de Jeffrey Epstein dando vueltas por todo internet, es indignante que se atrevan a sacar este tipo de contenidos.
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