A lo largo de la Historia del hombre, la danza o el baile han simbolizado una forma de ritual y desprendimiento para aproximarse al nebuloso límite de la pasión de Dionisio; música y danza (o baile) son protagonistas inseparables que recrean los orígenes de la humanidad, la imitación de la naturaleza y la invocación de los dioses. La expresión corporal es el reflejo del estado puro del alma, y son rasgos característicos que distintas culturas empleaban para realizar ceremonias de fecundidad, de caza o de guerra a través del baile. Nuestro propio cuerpo es ritmo y movimiento, pues la respiración y los latidos del corazón son capaces de producir música.
La danza y el baile han existido en todas las civilizaciones; sin embargo, quienes mejor han representado estas expresiones artísticas es la raza negra. Desde Colombia, Brasil, México hasta llegar a Estados Unidos, los afroamericanos han depositado dentro de la cultura mundial las nociones básicas de música y baile.
A mediados de los años 60 se gestó el género que fusionaría el Soul, Jazz, ritmos latinos y el R&B para reducir el protagonismo de la melodía y de la armonía, y dar un peso fundamental al bajo eléctrico y a las percusiones; una de esas combinaciones fantásticas es el Funk; una mezcla de locura y éxtasis que otorga singularidad a cada pieza, pues es una dualidad entre melodía y cuerpo. La palabra “Funk” se relaciona con el olor corporal energético, y tiene su raíz semántica en la palabra “lu-fuki”; en el contexto artístico, se designa para alabar a las personas por la integridad de su arte.

Hasta 1963 James Brown grababa Soul y R&B, y seguía patrones tradicionales que se consideraban backbeat. Fue en 1964 cuando comenzó a grabar las canciones acentuando el primer tiempo de cada compás e introdujo el downbeat bajo la influencia de la música de Lousiana, así como de Little Richard.
Brown solía avisar a su banda con el grito “on the one!” para que cambiara la entonación de la percusión desde el backbeat: “uno-DOS-tres-cuatro” tradicional de la música Soul al downbeat “UNO-dos-tres-cuatro”, y con ello producir un rítmico de guitarra en el que se tocaran notas uniformes. Este beat marcó el cambio en el estilo musical de Brown, y fue la manera en la que transformó las reglas de hacer R&B y música para bailar.

Las innovaciones de Brown llevaron el estilo Funk a un plano importante, ejemplo de esto son las canciones “I Got it You (I Feel Good)” o “Cold Sweat”, en las cuales desechó la estructura de doce compases típica del blues. A cambio de eso, la música de Brown estaba recubierta de vocales pegadizas en los que utilizaba su propia voz como instrumento de percusión por medio de frecuentes chillidos rítmicos, asemejándose a los sonidos africanos.
El funk ha marcado la historia de la música y muchas de sus transformaciones. Por esta razón te presentamos siete de los mejores discos para adentrarte completamente a este género y amarlo.
1. “Hell” (1974) — James Brown
https://www.youtube.com/watch?v=d8V59TwGWm4
¿Qué más podemos añadir de James Joseph Brown, mejor conocido como James Brown? Su música habla por él. Su baile y su pasión han quedado plasmados en cada show y concierto. Nació el 3 de mayo de 1933 en una granja de Barnwell, Carolina del Sur, en el seno de una familia pobre y humilde. Antes de cumplir 20 años se ganaba la vida limpiando zapatos, recogiendo algodón y en algunas ocasiones robaba piezas de automóviles en Georgia, hasta que fue detenido por robo a mano armada y condenado a una sentencia de 8 a 16 años de prisión; sin embargo, debido a su buen comportamiento salió libre a los tres años y posteriormente estuvo en un reformatorio, donde lo acogió la familia de Bobby Byrd, cantante estadounidense quien descubrió el talento de Brown. El álbum “Hell”, lanzado en 1974, es una estridencia de Funk, Soul y R&B que combina de manera espectacula con la improvisación vocal que el artista añadía a casi todas las canciones. El disco también lo posicionó como el maestro del “Super New New Heavy Funk”, pues posee ritmos ágiles e impredecibles y el resultado es una extraña mezcla de todas sus canciones.

2. “So Sharp!” (1983) — Dyke & The Blazers
En su momento, esta banda de Buffalo fue considerada, junto con James Brown, los músicos con alto poder funk en la escena de Estados Unidos. Arlester Christian, mejor conocido como “Dyke”, comenzó a tocar el bajo en una banda llamada Carl LaRue, la cual tocaba en diversos clubes nocturnos y bares, grabando su primer sencillo “Please do not Drive Me Away” en 1963. Debido a algunos problemas internos la banda se desintegró y se quedaron varados en Phoenix, donde se unieron con un grupo existente de la zona, “The Three Blazers”. De esta forma tocaron en clubes locales y empezaron a definir su estilo; mediante la improvisación desarrollaron la melodía ‘Funky Broadway’, que recordaba la etapa de Dyke en Buffalo. El disco es un recopilatorio de las mejores canciones de la banda, en el que cada pieza es la entrada a un baile que no tiene final.

3. “Earth Wind & Fire” (1971) – Earth, Wind & Fire
https://www.youtube.com/watch?v=7djPprOjhT4
Conocidos como EWF, esta banda se formó en 1969 en Chicago bajo el liderazgo de Maurice White, quien también se desempeñó como compositor y productor de la agrupación. En 1960 se trasladó con sus padres a Chicago y de manera posterior ingresó a trabajar al Chess Records, un estudio en el que aprendió a componer, producir, y donde tocaban Muddy Waters, Buddy Gy y Etta James. A finales de los 70, la banda en la que participaba White se desintegró e inmediatamente conformó Earth, Wind & Fire, se definían como un grupo de Soul con conexiones de Jazz y arraigada en el clásico R&B. En 1971 publicaron el álbum “Earth, Wind & Fire”, producido por Joe Wisert; la mayoría de las canciones son escritas por White, Flemmons y Whitehead, con un estilo Funk, con toques de Góspel, ritmos latinos y la pureza del R&B, lo que convierte al álbum en un clásico imperdible.
4. “Mothership Connection” (1975) — Parliament
Uno de los personajes más extrovertidos y carismáticos que el Funk le ha dado al mundo es, sin duda, George Clinton. Originario de Carolina del Norte, formó Parliament a finales de los años 50 mientras trabajaba en la barbería de su familia en Nueva Jersey. Junto con Calvin Simon, Grady Thomas, Ray Davis y Clarance “Fuzzy” Haskins comenzaron a tocar en diversos escenarios locales con un estilo que se ha denominado como P-Funk, integrado por la esencia doo-woop de la época. La genialidad de Clinton se aprecia con mayor energía en el cuarto álbum de la banda, publicado en 1975 y titulado “Mothership Connection”, en el cual la combinación de las dos bandas (Funkadelic y Parliament) sirvió para que estilos distintos se entremezclaran y dieron como resultado un disco temático, mientras la energía del Funk, que incluía una visión del espacio exterior, provocan adentrarse a un viaje escapista hacia algún lugar de un planeta lejano.

5. “Wild & Peaceful” (1973) — Kool & The Gang
Lanzado en 1973, este disco de Kool & The Gang es el álbum que los posiciona dentro de las mejores bandas de funk con el que obtienen el lugar seis en las listas Billboard. Agrupación formada en 1964 en Nueva Jersey por Robert “Kool” Bell y Ronald Bell, en un inicio se configuró como un grupo instrumental con compañeros del colegio nombrada The Jazziacs, para después cambiar a Kool & The Gang; el trabajo de la banda se define como salvaje y pacífico. Producido por el mismo Robert Bell, las canciones que le dan forma al álbum contienen arreglos que hipnotizan al momento de escucharlo; “Jungle Boogie”, “Hollywood Swinging” y “Funky Stuff” son piezas que te pondrán a mover el cuerpo.

6. “Free Your Mind…” (1970) — Funkadelic
Una de las bandas más impresionantes del género mezcla de forma brillante el rock psicodélico, el Soul y el doo-woop para transmitir, a través de su música, las protestas sociales de su época. Fue concebida por el genio y visionario George Clinton como una banda alterna o de respaldo musical para el grupo Parliament en 1964. De forma posterior, y derivado de una disputa con el sello discográfico Revilot Records, Clinton perdió temporalmente los derechos sobre el nombre Parliament; debido a esto se firmó un nuevo contrato con el sello Westbound Records bajo el nombre de Funkadelic. Con un sonido distinto a Parliament, el disco “Free Your Mind…” integra una explosión de Soul con Funk-Rock crudo y ácido, con eficientes sesiones rítmicas y guitarras psicodélicas, que le dan el sello único a la banda.
7. “There’s A Riot Goin’ On” (1971) — Sly & The Family Stone
Liderada por el controvertido compositor, cantante y productor Sylvester Stewart (conocido como Sly Stone), esta banda de San Francisco es parte fundamental para entender el nacimiento y desarrollo del Funk, junto con Parliament y James Brown, quienes mezclaron géneros como el Soul, Rock, el R&B e incluso el Pop.
Integrada por una combinación de músicos afroamericanos y blancos, de mujeres y hombres, es una de las primeras bandas multirraciales que logró un éxito masivo a nivel internacional. En el otoño de 1971, y después del éxito que obtuvo su álbum “Stand!”, salió el sencillo ‘Family Affair’, un anticipo de lo que sería el disco “There´s A Riot Goin´ On”, el cual se catapultó como el número uno en las listas de la época; lo característico es el tono que usaron: mucho más oscuro y melancólico que los anteriores. Sin embargo, el éxito que tubo el álbum generó una crisis interna dentro del grupo, sumado a la inestabilidad mental de Sly Stone, lo que produjo la salida de uno de los elemento clave: el bajista Larry Graham.
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Luego de conocer a fondo la historia del Funk te interesarán saber los nombres de los 8 genios detrás de los mejores álbumes que se han grabado en la Historia de la música, así como los 10 modelos de guitarra que marcaron la vida de los íconos del rock, pues todo buen artista debe poseer un instrumento único que deje una marca al momento de presentarse en vivo y también en el corazón de sus espectadores.
