Todos hemos sido parte de un grupo de amigos de tres personas o conocemos un grupito así, pues no solo son lo más común, sino que hasta el cine está repleto de estos tríos de amigos, pero muchas veces, estas amistades salen mal o suelen ser complejas y aquí te explicamos la psicología detrás de tu grupito de tres.
Hermione, Harry y Ron en Harry Potter; Bombón, Burbuja y Bellota de Las Chicas Superpoderosas; Shrek, Burro y el Gato con Botas en Shrek; Timón, Pumba y Simba en El Rey León; Carly, Sam y Freddie en ¡Carly; Maddie, Cassie y Kat en Euphoria… El cine siempre ha estado lleno de amistades de tres integrantes.
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Aunque no solo en el cine, sino que en nuestro día a día, tener un grupo de amigos de tres es lo más normal y común, la psicología detrás de cómo funcionan estas amistades es muy agridulce y te decimos por qué.
La psicología detrás de los grupos de amigos de 3
Para empezar, de acuerdo con el podcast ‘The Psychology of your 20s’, en una amistad de tres personas no hay solo una relación, sino cuatro, pues existe la de todos, y también la que cada integrante del grupo tiene de manera personal con los otros dos; además, usualmente cada integrante tiene un rol definido en el grupo.
El grupo se divide así:
- El líder: Quien mantiene al grupo unido y vivo es la conexión entre los otros dos amigos y normalmente es quien organiza los planes y da el primer paso.
- El mediador o consejero: Este amigo es el sabio del grupo, a quien todos le cuentan sus problemas y el que siempre busca mediar los problemas. Él lleva la carga emocional del grupo.
- El comodín: Este amigo es la diversión, el caos y el entretenimiento; crea aventuras espontáneas y cuando estamos con ese amigo, las leyendas y cosas más chistosas surgen.

Aunque se espera que todos tengan el mismo nivel de cercanía, esto no siempre sucede y muchas veces dos amigos son los que acaban acercándose más; además, para hacerlo todavía más complicado, cuando alguien decide que ya no quiere tener su rol característico en el grupo, surgen más problemas e inseguridades.
Según con un estudio de 1995 de la Universidad Case Western Reserve, cuando nos sentimos excluidos, sale a flote nuestra necesidad de pertenecer y nuestros mecanismos de defensa comienzan a tener actitudes extrañas que pueden poner en riesgo nuestra amistad, pues cuando uno se siente marginado, es muy difícil que eso se repare y solo se fuerza el vínculo hasta que acaba peor y mucho más lastimado.

Pues sí, cuando eres parte de un trío de amigos y sientes que se te desplaza enseguida piensas “me están remplazando” y cuestiones tan básicas como a quién invitan primero, quién se entera primero de un chisme o quien es el favorito en peleas comienzan a hacer que nos sintamos desplazados e inevitablemente la amistad se rompa, pues sí, la línea entre que nuestra amistad de tres triunfe y fracase es muy, pero muy, delgada.
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