¿Por qué el amor nos vuelve locos y nos obsesiona? ¿Por qué cuando amamos ponemos a nuestra pareja en primer lugar y nos olvidamos de nosotros? Las relaciones amorosas conllevan un gran esfuerzo de estabilidad emocional, pues se debe saber establecer un vínculo sano con el otro sin que suprimamos nuestras prioridades. Porque amar no significa darlo todo y quedarse vacío; amar no es pensar en el bienestar de uno solo y olvidarse; amar no es dejar de amarnos.
La escritora Robin Norwood, en su libro Las mujeres que aman demasiado, afirma los siguiente:
“Cuando la mayoría de nuestras conversaciones con amigas íntimas son acerca de él, de sus problemas, sus ideas, sus sentimientos, y cuando casi todas nuestras frases comienzan con “él…” estamos amando demasiado.

Cuando no nos gustan muchas de sus conductas, valores y características básicas, pero las soportamos en la idea de que, si tan solo fuéramos lo suficientemente atractivas y cariñosas, el querría cambiar por nosotras, estamos amando demasiado.
Cuando nuestra relación perjudica nuestro bienestar emocional, e incluso, quizá, nuestra salud e integridad física, sin duda, estamos amando demasiado.

Existen varias características para identificar a una mujer que ama demasiado y te presentamos alguna de ellas.
1. Provienen de un hogar disfuncional

Cuando hablamos de una “familia disfuncional” significa que una persona creció en un entorno conflictivo en el que sus necesidades emocionales no fueron satisfechas saludablemente y que, en la etapa adulta, este tipo de comportamiento son normales para ella. No significa que las mujeres que se desarrollaron en una hogar así no recibieron amor o atención, sino que sus opiniones y sentimientos fueron, en su mayoría, ignorados. El resultado son adultos codependiente que buscan a alguien que les proporcione aquello de lo que carecieron desde una perspectiva distorsionada.
2. Se ven fuertemente atraídas por hombres que les representan un desafío

Los chicos malos resultan excitantes, imprevisibles, seductores y misteriosos. Se sienten tan atraídas por este tipo de hombres “fuertes” que representan un desafío para conquistarlos. Por desgracia, a pesar de que son consciente de que esta especie de vínculos solo les traerán sufrimiento, parecen habituadas a las relaciones carentes de afecto y que siempre acabarán mal.
3. Se conmueven por hombres que parecen, de alguna manera, necesitados

Y no supone que sea una necesidad económica, tal vez el hombre del que estás enamorada es frío, malhumorado o incapaz de ser fiel. El eterno incomprendido que cree que nadie lo entiende, ni siquiera su familia o amigos cercanos. El mismo que hará que pienses que necesita de tu ayuda, paciencia y comprensión para mejorar su comportamiento y su vida.
4. Les aterra la idea de ser abandonadas y hacen cualquier cosa por mantener una relación

“Abandono es una palabra dolorosa porque quizá sentimos que no podemos sobrevivir solas”. Mientras que seas austera contigo misma no llegarás al otro extremo, pues sacrificas tus prioridades por ayudarlo. Comienzas por darle dinero, proporcionarle un lugar donde vivir o encontrarle empleo. De hecho, gastas demasiado tiempo y energía intentando lograr que él se sienta a gusto a tu lado y así nunca se le ocurra dejarte.
5. Tiene tendencia a los episodios depresivos

La tristeza se convierte en una costumbre en su vida. Aunque su depresión sea causada por factores externos o bioquímicos, prefieren soportar dolorosas discusiones, reconciliaciones e incluso violencia porque sienten que sin su “amor” volverán a caer en la depresión.
6. Son extremadamente complacientes

Intentan agradar a todos quienes las rodean y siempre están dispuestas a esforzarse más para cumplir las expectativas de los otros. Dejan de pensar en ellas mismas, sin darse cuenta que viven conservando la esperanza de que mañana será diferente porque, en realidad, piensan que es más cómodo esperar que los cambios surgen de la nada a cambiar su propia vida y autoestima.
7. Su amor propio es críticamente bajo y en el fondo, no creen merecer la felicidad

Viven sintiendo culpa constante y aunque se esfuerzan por ser felices no lo logran. Llegan a pensar que deben ganarse el derecho de disfrutar la vida porque creen tener lo malo que merecen. Y es que si en sus padres no pudieron encontrar la dignidad de sentirse amadas y bajo sus cuidados, ¿cómo creen que realmente pueden ser alcanzar ser felices con alguien?
8. Necesitan controlar desesperadamente a su pareja

Tuvieron una niñez difícil en la cual experimentaron devastadores episodios que les provocaron inseguridad. Con frecuencia los celos las consumen y no pueden hacer nada para controlarlos. Aunque no lo hayan notado, sienten la necesidad de permanecer con un hombre al cual controlen y ayuden con el fin de no estar inseguras de nuevo.
9. Tienen personalidad adictiva

Por lo general sufren alguna adicción a los fármacos, las drogas, alcohol o dulces y aunque no lo acepten, a los hombres y al dolor emocional. Necesitan de la presencia de su pareja para estar plenas y tranquilas, porque lo perciben como una droga para escapar de su miedo, vacío y furia. Al ser adictas, no importa lo grande que sea el esfuerzo por dejar su “droga”, siempre terminan volviendo a la última pareja o buscan a otra con desesperación.
10. Emplean su energía en relaciones caóticas, inciertas y dolorosas en lugar de pensar en ellas mismas

Prefieren llorar, gritar y aullar para salvar una relación sin futuro, junto a una persona que solo llena su corazón de sufrimiento,evitando tomar un descanso para meditar y que las emociones positivas las guíen en las decisiones importantes para su vida.
Si te sentiste identificada con alguna de las características: eres de las mujeres que aman demasiado. Y si estás preguntándote cómo eliminar estas conductas y volver a ser una mujer serena, libre y feliz, debes dejar de sentir miedo de renunciar a lo que comúnmente haces y conoces. No permitas que esto te detenga para cambiar tu vida a una relación más sana contigo misma. Recuerda que mereces, siempre, amar y ser amada solo por el hecho de existir. El amor más bonito, puro y real es aquel que tienes por ti misma.
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Los siguientes 15 consejos evitarán que tengas una relación tóxica con tu pareja; además, conoce las formas sutiles de decirle a tu pareja lo que te molesta sin romperle el corazón, así podrán mantener una relación más sana y los ayudará a crecer juntos.
