El sueño siempre ha sido una preocupación incesante en el hombre y el dormir se puede ver desde muchas aristas. El dormir como sueño, como estado de relajación, como puerta al inconsciente y lugar donde se confabulan nuestros miedos y deseos, confundiéndose entre sí y confundiéndonos a nosotros.
Hasta ahora se ha adelantado mucho en la ciencia al rededor del sueño, sabemos de varios trastornos como el insomnio o la catalepsia; pero sin duda el más común y el que más mitos tiene alrededor es el sonambulismo. Nos recuerda, en broma, a los muertos vivientes que caminan con los brazos estirados quienes según el mito, pueden morir y volverse locos al momento de despertarlos bruscamente.

Cuántas veces no hemos platicado con nuestro familiares o amigos acerca del sonambulismo, o hemos escuchado miles de veces dicha palabra en conversaciones que parecen una discusión acalorada sobre lo que es, o sobre quién ha hecho la cosa más rara en dicho estado ambivalente entre la vigilia y el sueño. Tantas cosas como “mi hermana ha tomado el teléfono para marcar estando dormida” o “Imagínate que eres sonámbulo y despiertas en medio del bosque y no sabes cómo llegaste allí”. Muchas creo yo, tantas que el concepto inspiró a Santo & Johnny en 1959 ,a escribir el tema que los llevó a la fama “Sleep-Walk”, y que después popularizaran The Shadows y The Ventures.

Alrededor de dicho trastorno existen habladurías, ciertamente interesantes unas y hasta chuscas, pero existen datos que nos pueden ayudar a comprender mejor dicha irregularidad en el sueño de algunas personas. Aquí te presentamos los principales mitos sobre el sonambulismo.
No existen cifras exactas que hablen sobre sonambulismo en México, pero según un reportaje de CNN, al menos un 30% de las personas han sufrido de episodios de sonambulismo en su vida. Asimismo, este trastorno puede presentarse a lo largo de toda la vida, pero la recurrencia es que la mayoría de los casos se da en niños de entre 8 y 14 años de edad, con posibilidades de que con el tiempo y la madurez vayan desapareciendo.
De igual forma, según estudios de la Sociedad Española de Sueño, en el sonambulismo el paciente tiene un despertar incompleto, con el cual puede realizar actividades. Las causas aún no son muy conocidas, pero se ha relacionado con el estrés, los hábitos irregulares de sueño y como ya se mencionó, se desata en pubertos, quizá debido a algunas angustias.

De acuerdo con la Guía Práctica de Clínica, publicada por la Secretaría de Salud en México, se da en el primer tercio del proceso de sueño y el paciente “deambula mostrando un nivel bajo de conciencia, reactividad y torpeza en movimientos, cuando despierta no suele recordar el acontecimiento”. De igual forma se cae la creencia de que si despertamos a alguien en ese estado, puede ser peligroso; sólo se recomienda tratar de llevar al paciente lentamente hacia la cama. Lo que sí es real es que tratar de despertarlos puede ser una tarea ardua, y el sonámbulo puede despertarse ofuscado y un tanto desorientado.
Sobre la duración de los episodios, la fuente citada anteriormente, menciona que pueden darse hasta dos por noche con una duración de unos cuantos minutos hasta media hora. Durante el episodio el paciente presenta un rostro inexpresivo, mirada fija y falta de respuesta hacia los demás que intentan acabar con el episodio; el mito de que caminen con las manos extendidas tampoco es real.

Cuando el sujeto despierta después de una aventura entre la vigilia y el sueño, no recuerda nada y tampoco hay señales de un trastorno cerebral, pero puede existir cierta confusión del porqué está donde está. Asimismo, tampoco hay pruebas de un trastorno metal orgánico, y se considera que el sonambulismo puede estar relacionado con otros problemas como la apnea obstructiva del sueño, narcolepsia o el uso y abuso de sustancias.
¿El sonámbulo se puede morir?
– Sí
El riesgo que existe no está relacionado con el trastorno ni con el despertarlo, pero con lo que sí está relacionado es con el entorno donde puede darse y como forma de prevención, los médicos apuntan a que si ya se sabe que existe una persona sonámbula en casa, hay que evitar el tener cosas peligrosas que puedan causarle daños al sujeto mientras transita por la casa, ya que un cuchillo o una escaleras sí podrían lastimar a quien padece el trastorno. Por ejemplo se sabe que el sonámbulo realiza actividades comunes como ir al refrigerador o servirse café, como se puede observar, el peligro de quemarse es alto si en verdad llegase a completar la acción de poner la cafetera y manipular agua caliente, es por eso que como recomendación, debes alejar suavemente al sujeto y regresarlo a su cama, en caso de que lo despiertes; no te preocupes no te atacará ni se volverá loco.

Lo que también es importante recalcar, es que si se tienen sospechas de padecer el trastorno o que algún miembro de la familia lo presente, se debe acudir al médico para que éste le extienda algunas recomendaciones para el bien del paciente.
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Referencias: Secretaría de Salud de México, CNN y 20 minutos
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