Envejecer no es tan lejano para muchos de nosotros. Desafortunadamente, notamos que las madrugadas ya no son tan fáciles de llevar, que hay dolores que antes ni siquiera conocíamos y que estamos más cerca de los 40 años que de la adolescencia. Esto puede ser un panorama desolador y triste, puesto que crecer implica madurar y tener una visión mucho más centrada de la vida, pero también, implica no poder valernos por nosotros mismos. De hecho, según un estudio realizado por la OMS, para el año 2050, las limitaciones de movilidad, fragilidad y otros problemas físicos y mentales serán los principales impedimentos para que los adultos mayores sean independientes.
La mayoría de estos ancianos necesitarán de asistencia a largo plazo como cuidados en el hogar y ayuda para cualquier momento de la vida cotidiana como ir al baño, comer e incluso, dormir. La OMS prevé que los hospitales y asilos estén habitados casi en su totalidad por personas que no pueden sostenerse por sí mismas, ya sea económicamente o en las actividades diarias. La Organización recomienda que desde la juventud las personas se preparen física y mentalmente para recibir la vejez de la mejor manera posible, es decir, con la mente lúcida, realizando ejercicios de memoria y de coordinación, así como con un cuerpo sano (el cual requiere ejercicio y una alimentación balanceada que retrase los efectos de la edad).

En cuanto a este último punto, existe una dieta que promete retrasar el envejecimiento, combatiendo directamente la inflamación estomacal, la cual resulta ser uno de los principales problemas de la madurez corporal, puesto que cuando hay aire en el estómago, es por la falta de fibra, minerales y antioxidantes, mismos que ayudan a retrasar el proceso de maduración.
Ante ello, muchas celebridades de Hollywood realizan una dieta que en realidad es sencilla y aunque su función principal es evitar la inflamación, es recurrente para prevenir el envejecimiento prematuro. Quizá esta dieta sea una alternativa a la predicción de la OMS y con ella podamos evitar la decadencia mental y física.
No comas siempre lo mismo
Es importante no comer sólo un alimento aunque sea muy saludable. Todo en exceso hace daño y el cuerpo requiere de variedad y combinación de nutrientes. Combina frutas y vegetales como melón y uvas rojas, así como frutos rojos y los que tengan vitamina C, puesto que ayudan a eliminar la grasa y otorgan antioxidantes. De igual manera, come verduras verdes y evita grandes cantidades de papa y zanahoria.

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Toma muchos líquidos
El momento ideal para beber agua es justo antes de los alimentos. Se recomienda tomar agua tibia y agregarle el jugo de un limón. Este procedimiento se denomina termogénesis y sirve para agilizar el metabolismo además de limpiar y estimular el hígado. Al agua se le puede agregar vinagre de manzana, cúrcuma o jengibre, pues estos ingredientes absorben la grasa y mejoran el movimiento del estómago y el intestino. Sin embargo, puedes beber cualquier sabor de agua, mientras sea constante.

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Incluye Omega 3 en tu dieta
Existen cápsulas que contienen este componente y que se consumen en ayunas o antes de los alimentos. Lo mejor es que se incluya de manera natural a través de aceites como el de oliva. Las almendras, el pescado y el aguacate también lo contienen, así que incluirlos en la dieta diaria es fundamental. Evita los alimentos fritos y opta por grasas completamente naturales.

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Toma infusiones
Las infusiones naturales contienen antioxidantes. El té verde, de jengibre o de limón ayudan a procesar la grasa de mejor manera, enviándola a las partes del cuerpo que en verdad la requieren, no sólo al estómago. Además, fungen como un limpiador natural de los riñones.

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Evita carnes
La de res es sumamente dañina, contrario a lo que podría pensarse, mientras que la de cerdo es la menos grasosa, ya que se procesa más fácilmente y por ende las propiedades viajan más rápido por el cuerpo. El pollo puede ser también una buena opción, pero al igual que el pescado, suelen ser buenos en cantidades moderadas. Evitar las carnes es el consejo de los expertos, pero tampoco las elimines completamente de tu dieta.

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Evita el azúcar
En especial cuando se combina con harinas, es decir, el pan dulce es el más dañino. De igual forma, los caramelos, las bebidas con exceso del mismo como refrescos o jugos de fábrica y frutas como la sandía, el mango y las fresas. Bebe jugos naturales sin endulzantes, agua natural y frutos con fibra como pasas, arándanos, guayabas y papaya.

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Come semillas
Linaza, chía, semillas de girasol, pepitas, almendras y cacahuates. Todas ellas ayudan a saciar el hambre entre comidas y sus grasas naturales se adaptan al cuerpo. Esto evita que durante las comidas haya un “atascón” y existan más propiedades negativas que positivas en el cuerpo.

Envejecer puede ser una experiencia agradable que se disfruta con el paso de los años. No hay razón para complicar el crecimiento y la madurez si se puede comer sano y sentirse bien tan sólo llevando una dieta sana. La dieta antinflamatoria no requiere mucho, es cuestión de ir agregando los alimentos mencionados a la alimentación diaria de manera gradual, hasta que se conviertan en un hábito y con ello, no sólo retrasará el envejecimiento, sino que mantendrá sano al sistema digestivo y al mismo tiempo, habrá estabilidad en la salud mental.
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Aprende a comer según tu tipo de sangre y llénate de energía según la dieta de los japoneses.
