El pasado viernes vivimos una de las protestas más emocionales e importantes de nuestra generación, en la que mujeres de todas las edades pudimos alzar la voz para señalar la impunidad del gobierno en casos de violaciones y feminicidios. Con un nudo en la garganta dijimos la verdad: las mujeres no somos libres.
Hoy nos abruman nuestras redes sociales repletas con debates sobre la vandalización de los monumentos, #asínomujeres y conversaciones incómodas de pasillo sobre si la violencia permite más violencia. La expectativa es que, tristemente, el furor disminuirá y el tema pasará de moda para volver a una realidad donde abusar de mujeres es normalizado.
Parte de nuestra responsabilidad es mantener la llama encendida y jamás volver al silencio. ¿Cómo podemos lograrlo?

1. Informarnos sobre las peticiones concretas de la protesta
Para poder hablar del tema y darle seguimiento es importante tener claro qué es lo que se pide específicamente a la sociedad y al gobierno.
Esto se expresa en las cartas de las organizaciones feministas como la compartida por Luchadoras, donde exponen 13 peticiones a las autoridades capitalinas entre las que destaca decretar la Alerta de Violencia de Género, reprobar las filtraciones sobre la información de la víctima de Azcapotzalco. También Garantías de seguridad y protocolos efectivos en favor de la seguridad y libertad de las mujeres; Protocolo estricto para el reclutamiento de cuerpos policiales que incluya la sensibilización en temas de género; Investigación de abusos sexuales previos por parte de policías, además de su destitución y sanción.
Adicional, llamar la atención de la sociedad para hacerla partícipe de la liberación femenina al comprender de qué manera entran en esquemas machistas y dominantes.
Foto por @elchadsantos
2. Apoyar y evidenciar a las víctimas de violencia
Según el INEGI, 70 de cada 100 mujeres han sufrido de violencia. Puede sonar lejano, pero lo más probable es que alguien que conoces esté pasando por una situación grave de violencia de género y no sabemos cómo actuar, incluso cuestionamos que se diga la verdad al darle el beneficio de la duda al abusador y racionalizar los hechos. Según ciertos estudios, culpar a la víctima nos hace sentir en control de la situación y anula la posibilidad de que esté sucediendo en tu círculo cercano.
Siempre es importante manifestarse a favor de la persona y decir “yo sí te creo”.
3. Saber a qué fundaciones u Asociaciones Civiles acudir ante situaciones de violencia de género
Existen muchas fundaciones y AC que te ayudarán para que tengas apoyo psicológico, asesoría legal o encuentres grupos de reflexión. Algunas de estas son Casa Gaviota, Por ti Mujer y la Asociación para el Desarrollo Integral de Mujeres Violadas.

4. No incentivar el #asínomujeres
Hablar únicamente sobre el vandalismo a monumentos históricos y no acerca de las peticiones en la protesta muestra claramente cómo piensa y qué admite la sociedad, en pocas palabras es irnos a la forma y no al fondo, el cual evidencia la violencia que las mujeres están viviendo. Al ejercer vigilancia de tono le informamos a las mujeres que su dolor debe expresarse en los términos del otro y eso es otra forma de opresión.
Escuchar a las personas oprimidas y violentadas incomoda a la sociedad ya que nos relacionamos a partir de esos esquemas de dominación, pero es nuestra labor entender que no solo el gobierno debe atender esto con urgencia, sino todos nosotros.
Debemos alejar el tema del vandalismo y dirigirlo a lo que sí se logró en la protesta.
Foto por @elchadsantos
5. Como hombres, entender de qué manera participan en la violencia de género
La equidad de género debería ser una norma social: quien se alce en contra del sexismo y la misoginia también se alza a favor de la humanidad. Los hombres deben darse cuenta de su privilegio, evidenciar y compartir este aprendizaje para asegurar que realmente logremos la equidad, no por tener madres y hermanas, simplemente porque todos somos humanos merecedores de vidas sanas y libres.
6. Enfocarnos en los casos que siguen sin justicia
Mantenernos al tanto de lo que pasa para lograr la justicia en violaciones y feminicidios para no pasar por alto la impunidad nunca más. Acaba de iniciar el juicio sobe el feminicidio de Lesvy Berlín, asesianda por su pareja en la UNAM el 3 de mayo de 2017. El veredicto será histórico si se logra justicia viene una batalla muy dura para su familia.
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