Bien, hablemos de algo que merece toda nuestra atencón: la sincronización de nuestra menstruación con nuestras actividades diarias.
Probablemente hayas escuchado rumores al respecto en TikTok o lo hayas visto aparecer en círculos de bienestar, pero la cuestión es que sincronizar tus entrenamientos con tu ciclo menstrual no es solo un truco de bienestar de moda.
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Está respaldado por la ciencia, mejora el estado de ánimo y, honestamente, te cambia la vida. Si alguna vez te has sentido desincronizada con tus entrenamientos, esta guía es para ti.
Veamos cómo puedes usar los ritmos naturales de tu cuerpo para alcanzar tus objetivos fitness y sentirte increíble al hacerlo.
¿Qué es la sincronización del ciclo y por qué es tan útil?
La sincronización del ciclo consiste en trabajar con las hormonas en lugar de luchar contra ellas. A lo largo del ciclo menstrual, los niveles hormonales cambian, lo que afecta a la energía, el estado de ánimo e incluso a la forma en que los músculos se recuperan después del ejercicio.
Cuando sincronizas tus entrenamientos con estos cambios naturales, no solo estás siendo más amable con tu cuerpo, sino que lo estás optimizando.
Piensa en menos días de agotamiento, mejores resultados de tus entrenamientos y una conexión más profunda con lo que tu cuerpo necesita, ah, y además: es un cambio radical para controlar el síndrome premenstrual y las molestias relacionadas con el período.

Cómo empezar a sincronizar tus entrenamientos con tu ciclo
Lo primero es lo primero: debes conocer tu ciclo menstrual. Un ciclo menstrual típico consta de cuatro fases:
- Fase menstrual (tu período)
- Fase folicular (aproximadamente la semana después de tu período)
- Fase ovulatoria (cuando estás ovulando, aproximadamente a la mitad de tu ciclo)
- Fase lútea (la semana o dos previas a tu período)
Si aún no llevas un registro de tu ciclo, usa una aplicación o un diario para llevar un registro de tu período y saber en qué fase te encuentras. Una vez que conozcas tus fases, podrás adaptar tus entrenamientos a las vibraciones que te transmita tu cuerpo.
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Los mejores entrenamientos para cada fase de tu ciclo
Aquí viene la parte divertida: adaptar tus entrenamientos a lo que tu cuerpo realmente quiere hacer durante cada fase.
Fase menstrual (días 1 a 5)
- Control de vibración: baja energía, todo se trata de descanso y recuperación.
- Los mejores ejercicios: Piensa en ejercicios suaves y reparadores: yoga, estiramientos o incluso caminatas ligeras. Este no es el momento de esforzarte al máximo, ¡y eso está bien! Tu cuerpo está haciendo mucho por detrás.
- Consejo profesional: Prioriza el sueño y la hidratación. Considera esta fase como tu “descanso activo”.
Fase folicular (días 6 a 13)
- Comprobación de vibraciones: la energía aumenta, al igual que tu motivación. Esta es la fase de “¡Vamos!” de tu cuerpo.
- Los mejores entrenamientos: cardio, HIIT y entrenamiento de fuerza son excelentes aquí. Tu cuerpo está preparado para el rendimiento y la recuperación.
- Consejo profesional: Este es un buen momento para probar algo nuevo, tal vez esa clase de spinning que has estado mirando o una divertida rutina de baile.
Fase ovulatoria (días 14 a 16)
- Comprobación de vibraciones: máxima energía y confianza: ¡gracias, estrógeno!
- Los mejores entrenamientos: entrenamientos de alta intensidad, entrenamiento en circuito o levantamiento de pesas. Es probable que te sientas fuerte y sociable, por lo que las clases de fitness en grupo o las sesiones de gimnasio con un amigo pueden resultarte más motivadoras.
- Consejo profesional: ¡No olvides estirarte! Con una mayor flexibilidad durante esta fase, es posible que te sientas más flexible, pero es fundamental realizar ejercicios de calentamiento y enfriamiento adecuados.
Fase lútea (días 17 a 28)
- Comprobación de vibraciones: la energía comienza a disminuir a medida que aumenta la progesterona. Es posible que te sientas más introspectivo o incluso un poco lento.
- Los mejores ejercicios: piensa en ejercicios más lentos y constantes como Pilates, caminar o entrenamiento de fuerza de bajo impacto. Puedes esforzarte, pero escucha a tu cuerpo: puede que te pida más días de descanso.
- Consejo profesional: ¿Te sientes hinchada o de mal humor? Un movimiento suave (incluso una caminata corta) puede ayudar a aliviar los síntomas del síndrome premenstrual.
Cuando sincronizas tus entrenamientos con tu ciclo, no solo estás optimizando tu estado físico, sino que también estás respetando el ritmo natural de tu cuerpo. Y, ¿no es eso de lo que se trata el bienestar? Es hora de romper con la mentalidad de “seguir adelante” y adoptar una rutina de ejercicios que se adapte a ti y a tu cuerpo.
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