“Esta es mi simple religión. No hay necesidad de templos; no hay necesidad de filosofías complicadas. Nuestra propia mente, nuestro propio corazón, es nuestro templo; la filosofía es la amabilidad”.
Dalai Lama.
Nuestro cerebro es materia, es nuestra interfaz con el mundo, el que ordena los estímulos externos y los interpreta como ‘realidad’. La analogía más usada para describir su funcionamiento es una computadora, pues a través de él percibimos información que ayuda a la percepción de nuestro tiempo y espacio, y que durante su estado de conciencia recibe impulsos que traduce como incitadores de sentimientos, pensamientos y, sobre todo, de memoria e imaginación.Quizá suene contradictorio usar los siguientes términos en la misma oración: ciencia y espiritualidad. Sin embargo, gracias a la física cuántica esto es posible, ya que nuestra conciencia puede ser cuántica, y se desarrolla de esta manera al entender de qué forma está ligada con el mundo, pues podemos desarrollar una interrelación con todo lo que nos rodea; desde nuestro planeta hasta el mismo Universo cuentan con infinitas posibilidades, igual que nuestra mente.
¿Qué es física cuántica y de qué manera puede emplearse en mi vida espiritual?

La física cuántica es la ciencia que estudia los fenómenos desde la totalidad de las POSIBILIDADES y contempla todo aquello que no es visible, no es medible y no es localizable.Dentro del campo de lo no medible estamos los seres humanos, compuestos por átomos que forman una materia, a la cual llamamos cuerpo; el átomo dio paso a la teoría de la relatividad y ésta a la física cuántica.Amit Goswami, originario de la India y reconocido mundialmente como “Activista Cuántico”, es pionero dentro del paradigma “La ciencia dentro de la consciencia”; a través de esta teoría expresa que nuestra forma de vivir está conformada por aspectos genéticos y sociales (a los cuales podríamos llamar fuerzas), y estos son un conjunto de características, creencias, opiniones y pensamientos que nuestros padres, amigos, profesores y la sociedad en general, han planteado como la realidad que hoy conocemos como “nuestra vida”.
Entonces, ¿qué pasaría si, mejor de educarnos en la individualidad, tuviéramos una formación incluyente, en la que entendiéramos que al formar parte de este espacio, tiempo y materia somos parte de un TODO? Seríamos más conscientes de que nuestros pensamientos positivos y negativos generan una realidad, por lo tanto, al reconocernos dentro de la “unidad”, veríamos que se puede ser feliz por elección, no por reacción, ya que vivimos dentro de las posibilidades y siempre podemos elegir un camino que ayude a generar un presente mejor para todos y que traerá, en consecuencia, alegría, y ésta a su vez generará grandes cambios.Amit, con estos principios cuánticos, busca profundizar en cómo lograr el resurgimiento del potencial humano, la creatividad, la capacidad para enfrentar la adversidad y resolver conflictos para la construcción de una nueva sociedad.
Pequeñas acciones generan que el cambio se vea reflejado; elegir ser más conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor y trabajar en cambiar aquello que es dañino para la sociedad, son detalles que beneficiarán a la comunidad.
Amit Goswami visitará por primera vez la ciudad de México el próximo 6 y 7 de agosto, en un seminario organizado por el instituto YOH guiada por Regina Kuchle, puedes obtener toda la información en la página oficial del evento.
Recuerda que lograr la felicidad es una decisión, y estos cuatro pasos te ayudarán a lograrlo.
