PUBLICIDAD

ESTILO DE VIDA

El día que rescatar un perro abandonado en la calle salvó mi corazón roto

Tú no lo sabes, pero encontrarte en medio de la nada fue lo mejor que me pudo haber pasado en ese momento de mi vida...

Siempre he amado a los animales, en especial a los perritos, ya que su alma transmite una energía muy noble, tierna, y siempre dan mucho amor a los seres humanos. También hay algunos que son increíblemente sabios y llenos de fortaleza debido a ciertas adversidades que llegan a pasar como los perros callejeros que fueron abandonados por sus dueños.

Ellos en especial, son grandes maestros de los que debemos aprender y a los que debemos ayudar si tenemos la posibilidad. En mi caso agradezco mucho que uno llegó a mi vida de una forma muy inesperada y en el momento justo; un momento en el que mi corazón estaba roto. Por ello, le dedico esta carta...

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Querido Mac, tú no lo sabes, pero cuando te encontré aquella noche sobre una peligrosa avenida en la Ciudad de México, le diste mucha alegría a mi corazón.

Era febrero del 2019, varios meses después de que regresé al país con muchas incógnitas en mi vida. Te vi, me pareció que estabas perdido y no pude evitar acercarme a ti. Inmediatamente sentí tu vibra bonita y tierna y en ese instante me di cuenta que un alma despiadada te acababa de abandonar, porque además te dejó algo de comida en un rincón.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

No sé cómo, pero sin pensarlo dos veces -aunque sabía que en casa me esperaban dos perrhijas más- te cargué y te llevé a casa con la idea de encontrar pronto a alguien que te adopte. En ese momento llorabas de con tanta ternura que supe en ese instante que estabas agradecido conmigo, pero lo que tú no sabías es que yo llevaba semanas triste por un amor y por lo tanto al mismo tiempo yo estaba muy agradecida de que me regresaras la sonrisa.

Publiqué tus fotos y pedí a mis amigos que las compartieran para encontrarte un hogar donde te reciban con amor. He de confesar que tenía miedo, porque en casa evidentemente no esperaban tu llegada, sin embargo, algo en el fondo sabía que iba a encontrar a tu humano.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Luego de llevarte al veterinario, vacunarte y salir a pasear contigo al parque durante algunos días, finalmente ese alguien se puso en contacto conmigo. La noticia me cayó de maravilla y ambos comenzamos a hablar sobre ti, tus cuidados y cómo íbamos a llevarte hasta Puerto Escondido... porque sí, tu humano vivía allá.

Recuerdo mucho cuando en una llamada tu humano y yo dimos una “lluvia de ideas” para ponerte un nombre bonito y finalmente el que se quedó fue Mac, el hermoso Mac. Y uno de los momentos más lindos con los que me quedé fue cuando te dije que ya tenías una nueva familia y como por arte de magia pareció que me entendiste perfecto y me llenaste de besos.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

No sabes, esos poquitos días contigo me llenaron de mucha vida y sí, mi corazón roto de alguna manera se estaba sanando.

Y así fue que después de un par de trámites por fin lograron llevarte a vivir al paraíso. Ahora eres el perro playero más feliz, más amado y obvio el más fotogénico. Qué gusto ver que estas bien y que de alguna manera ambos nos “salvamos”.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO



Podría interesarte
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD