¿Alguna vez has sentido un profundo miedo a morir o a perder la conciencia? ¿Una sensación de estar fuera de ti? ¿La incapacidad de controlar tu pensamiento que termina por volverte loco, acompañada de náuseas, escalofríos, sudoración en la palma de tus manos y una tensión sin alguna causa aparente? ¿Te imaginas si algunas de las situaciones más cotidianas causaran ese efecto en tu pareja sin razón aparente? ¿Si de repente, mientras están cenando o acostados, empieza a experimentar un episodio de nervios que termina por arruinar el momento?

¿Apoyarías a tu pareja o le darías la espalda?
La ansiedad es un fenómeno que una buena parte de la población experimenta y es causada por una multitud de factores que muchas veces ni siquiera están presentes conscientemente en la persona que sufre este trastorno. El vértigo de la vida actual, las continuas presiones en las actividades diarias, el estrés y los episodios traumáticos del pasado son algunos de los principales factores que desencadenan un estado ansioso. Éste puede golpear de muchas formas a quien lo padece si se deja dominar por él, afectando sobre todo su calidad de vida y su vida social.
Algunas de las consecuencias de la ansiedad en pareja pueden complicar una relación sana o bien, conducirla al fracaso, estas son algunas formas en las que la ansiedad puede matar tu relación:
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Te estresa salir de la rutina
Si acostumbras ver a esa persona especial todos los miércoles por la tarde, pero te llama sorpresivamente para verse el martes por la noche, tu panorama se nubla. Incomprensiblemente y a pesar de que deseas verla, te encuentras en un dilema complicado que pone a prueba tu capacidad de disfrutar de la vida sin esa pesada noción de orden que establece la sociedad.
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Quieres que todo esté planeado

Estás pensando en lo que tú y tu pareja pueden hacer durante el próximo fin de semana y te pones a planear una serie de actividades, pero a ella se le ocurre un plan completamente distinto que no te dice hasta unas horas antes de verse. En ese momento, entras en un conflicto sobre el tiempo, las distancias y todo lo que esa idea se aleja de la tuya. Por alguna razón, desprecias su idea aunque sea mejor que la tuya y quedas como un egoísta aunque no entiendes la causa real por la que desechaste su propuesta.
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Evitas ciertas situaciones junto a tu pareja

En muchas personas ansiosas se presenta una angustia especial hacia situaciones o sitios específicos que van desde utilizar un elevador, acudir a una cena familiar e incluso hacer un viaje juntos. El hecho de imaginarse en la situación y a punto de sufrir un ataque de ansiedad, hace intolerable la idea de pasar por eso en la realidad. Si tu pareja te invita a una actividad en la que debes enfrentar tus propios miedos, pero aún no estás listo y decides evitarlo, debes dejarle claro a quien amas de qué se trata. Tal vez con su apoyo la situación cambie e incluso puedas ir con tranquilidad.
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Te preocupa sobremanera el futuro

¿Qué harán el próximo sábado? ¿Y el próximo mes? ¿Dónde estarán el año que viene? Cada una de estos planteamientos te angustia profundamente si te quedas a pensarlos. A pesar de que es bueno tener una idea —a grandes rasgos— sobre los temas prioritarios en el futuro, tampoco es sano querer planificar cada detalle del porvenir, de lo que aún no pasa. Algunas de las mejores situaciones surgen improvisadamente, incluso se van gestando conforme avanza el camino que recorremos tratando ser felices.
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Sientes inseguridad

Este es un síntoma común en el trastorno generalizado de ansiedad; sin embargo, sus efectos se potencian en una relación afectiva y pueden ir desde sentir celos irracionales porque tu pareja se relacione en otros aspectos con gente del sexo opuesto, saber qué está haciendo todo el tiempo y hasta una preocupación genuina y desproporcionada por cualquier situación “mala” que pudiera ocurrirle.
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Eres pesimista

Las cosas marchan de maravilla en tu relación, te sientes feliz y completamente realizada, haciendo tu vida con la persona que amas; sin embargo, te pones a analizar fría y fantasiosamente qué tipo de cosas podrían salir mal, acabar con todo lo positivo y tornar las cosas completamente opuestas sin ningún motivo real de por medio que justifique este pensamiento, de tal forma que empiezas a pensar que algo en verdad va mal, cuando es al contrario.
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La ansiedad es un factor que no debe intervenir en una relación de pareja. Si alguno de los dos sufre de episodios de este tipo, es mejor platicarlo con el ser querido. De la misma forma, la persona que padece ansiedad requiere de comprensión y un ambiente relajado, pero sobre todo, de apoyo y amor que le ayuden a afrontar y vencer esos miedos que aunque a simple vista parecen absurdos, suelen ser en extremo difíciles de superar. Si es el caso de tu pareja, no dudes en leer los 10 mitos que debes saber si amas a alguien con ansiedad. Si eres tú quien experimenta episodios ansiosos, debes relajarte y tomar nota de las 17 estrategias infalibles para superar la ansiedad diaria, no dudes en decirnos si te fueron de utilidad.
