Texto escrito por: Keisuke Matsumoto
¿No se cuenta acaso que uno de los discípulos de Buda encontró el Nirvana mientras estaba barriendo?, descubre la importancia del baño para los japoneses en el libro Manual de limpieza de un monje budista.
¿Qué representa el cuarto de baño? Sin duda es un lugar donde eliminamos la suciedad y nos relajamos de la tensión acumulada durante toda la jornada. Para muchos, el cuarto de baño representa un lugar único donde poder aliviar el cansancio del día.

El baño es una de las tres estancias del templo donde se debe guardar silencio, y al igual que el lavabo, también hay normas para su uso. Al principio del proceso de adiestramiento, mi superior me acompañaba dentro del cuarto de baño para darme indicaciones, por lo que permanecía en tensión incluso a la hora de bañarme. Dicho sea de paso, los monjes nos lavamos el cuerpo de rodillas, sentados sobre los talones y con la espalda erguida. Antes de meternos en la bañera nos frotamos bien el cuerpo para desprendernos de la suciedad y procuramos no malgastar agua para enjuagarnos empleando un cubo que vamos llenando con agua caliente. Además, no hay que echarse grandes cantidades de agua para procurar hacer el menor ruido posible.
En algunos templos hay cuartos de baño en los que caben hasta diez personas a la vez. Lo ideal serían que aunque se sumergiesen cien personas en la misma bañera, el agua permaneciese limpia y cristalina como la de un río.

El único utensilio que hay en el cuarto de baño es un cubo para echarse agua. Y los únicos objetos que llevamos al entrar son una pastilla de jabón y un tenugi, o toalla pequeña, para frotarnos. Antes de salir del cuarto de baño debemos dejarlo ordenado: colocar el cubo en el sitio asignado, y devolver el grifo a su posición original.
En los lugares donde se entra en contacto con el agua tienden a aflorar los instintos; en particular, en el lavabo y en el baño, por estar protegidos de las miradas ajenas. Por eso hay que mantenerlos especialmente limpios y comportarse correctamente según las normas. Si los descuidamos, estos lugares tienden al desorden pero si hacemos el esfuerzo de mantenerlos limpios y ordenados, nuestro espíritu estará en armonía.

Si nos adentramos en un baño húmedo, nuestro corazón se empañará. Si el baño tiene moho, en nuestro corazón también florecerá. Si no lavamos nuestro cuerpo a conciencia, tampoco lograremos eliminar las impurezas de nuestro corazón.
El cuarto de baño es uno de los espacios básicos de nuestra vida diaria, y si dejamos que se ensucie estaremos ensuciando también nuestro espíritu. Visto de otro modo, si mantenemos limpio el cuarto de baño estaremos influyendo positivamente sobre nuestro espíritu.

Hay un dicho que dice que nuestra vida debería ser fluida y pura como el agua. El agua es fuente de vida, y donde hay agua hay un camino a seguir. Limpiando el cuarto de baño estaremos limpiando las impurezas de nuestro corazón.
En Manual de limpieza de un monje budista, las tareas domésticas son una práctica cotidiana para encontrar la armonía y la serenidad. Descubre no solamente por qué es importante bañarse según los japoneses, sino qué significa la basura y cuáles son los mejores momentos para limpiar.

