El ser humano es irracional y contradictorio, las decisiones que toma muchas veces no son las que en realidad cree viables o por las que tiene un presentimiento sino que un extraño comportamiento decide por él, sin que en realidad tenga una influencia clara del porqué lo hizo. Aquellas ciencias que estudian el comportamiento del hombre, las famosas ciencias sociales, se encuentran ante una constante: la nula existencia de la misma. Cada uno tiene pensamiento y conciencia de lo que ocurre, no nos dejamos influenciar tan fácilmente como otras especies ni existe algo que nos defina tajantemente con un tipo de características sociales comunes. Es por eso que el ser humano se encuentra ante la lucha con su interior y su exterior, entre lo que aparenta y lo que siente. Llena su vida de paradojas innecesarias pero irremediables que lo convierten en uno de los seres más extraordinarios y complicados de todos. Nada es como aparenta serlo en la superficie y mucho menos las personas.
Te presentamos algunas muestras del comportamiento humano que te harán preguntar cómo es que nos entendemos pero recuerda, que tal como las ciencias sociales, nada puede ser definitivo ni describir a todos los seres humanos.
1. Una actitud agresiva que trate de hacer notar tu confianza es un reflejo de sentimientos de debilidad e inferioridad

Para compensar sus sentimientos de impotencia, las personas y sobre todo los hombres, remplazan su confianza con fuerza, agresión y dominación, irónicamente, esto a menudo engaña a las personas y viven con la creencia de que que son un “alfa” pero viven con un miedo inconsciente por ser débiles o pequeños. Cuando conoces a una persona que siempre intenta competir y superarte, probablemente estés al lado de una persona con un profundo complejo de inferioridad.
2. La promiscuidad sexual puede indicar sentimientos profundos de ser feo o inútil

Particularmente en las mujeres, acostarse con muchos hombres o ser “fácil” puede estar relacionado con inmensos problemas de inseguridad, sobre todo en cómo lucen sus cuerpos y su autoestima. Paradójicamente, mientras más personas duerman con ella, se sienten más deseadas y útiles, pero después, el sentimiento de inutilidad regresa con más fuerza.
3. Mientras más dulce sea una persona, también es más salvaje

Aunque no siempre es el caso, mientras una persona sea más agradable, más elementos sombríos reprime. A menos que sean santos, a menudo no se trata de gente agradable en el fondo, los más condescendientes son los más enojados, deprimidos y ansiosos porque viven reprimidos en la sombra, y por dentro se vuelven más salvajes y neuróticos.
4. Los más callados son los más ruidosos

La polarización de la personalidad es bastante común. Mientras que los extrovertidos tienden a agruparse por sí mismos y hablar todo el tiempo, consigo mismos son bastante callados y tranquilos porque su mundo exterior está ocupado y lleno de actividades. Por otro lado, mientras que los introvertidos son socialmente reservados y silenciosos, internamente su mundo está lleno de vivacidad, imaginación y pensamiento brillante.
5. Las personas más divertidas muchas veces son también las más tristes

Pensamos que la gente divertida es naturalmente feliz y tiene buen humor, pero curiosamente la gente más divertida es a menudo la más triste pues el humor es a menudo utilizado como un mecanismo de defensa contra las emociones más oscuras. Basta con ver a Robin Williams, Jim Carrey, Spike Milligan y muchos otros cómicos que sufren o sufrieron depresión u otras enfermedades mentales importantes. Además el humor se utiliza para enmascarar cuestiones más profundas: los comediantes son generalmente personas inmensamente inteligentes que pueden ver fácilmente a través de las mentiras e ilusiones de la sociedad, utilizando el ingenio incisivo para cautivar a sus audiencias revelando la naturaleza de la locura verdadera de la humanidad.
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Referencia:
Lonrewolf
