Gracias al maquillaje, tenemos la opción de cambiar —casi por completo— nuestro rostro. Adelgazamos las facciones, resaltamos otras y podemos tener una cara completamente diferente gracias a algunas técnicas específicas como el contouring. Pero aceptémoslo, es difícil, si algo no sale bien, queda una mancha muy extraña en la cara y se vuelve desastroso, más que favorecedor.
Sin embargo, hay una forma de aplicar el contouring de manera correcta y fácil: en el cabello.
Se trata de una derivación del balayage, que es una forma de darle luz al rostro y al pelo decolorando sin un patrón, es decir, sin aplicar un gorro o papel aluminio que lo haga de manera muy específica y se combina con un corte de pelo favorecedor para cada rostro.

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Paso 1. Conoce bien tu tono de piel pues dependiendo de ello será el color de cabello a usar
Morena: Negro y castaño
Blanca: Rubio y rojizo
* Pero puedes jugar con los tonos, no lo olvides.

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Paso 2. Conoce la forma de tu cara pues de eso depende como se aplican las luces
Redonda: Las luces van desde la raíz difuminando a oscuro en las puntas.
Ovalada: Aplica las luces a unos centímetros de la raíz y difumina hasta que sea más oscuro, pero que no sea tan evidente.
Alargada: La raíz debe ser más oscura y se aclare hasta las puntas.
Cuadrada: Debes aplicar las luces desde las orejas hacia abajo.
Corazón: Sólo hay que aclarar las puntas y una capa de pelo, sin que se difumine a un tono muy oscuro.

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Paso 3. Aprende a hacerlo
No es pintar luces y ya, sino que su característica es hacerlo en los mechones de pelo que rodean tu rostro. Así que si quieres algo uniforme, debes dividir tu cabello en dos y ponerlo sobre tus hombros para comenzar a pintar desde ahí.

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Paso 4. Corta tu cabello
El largo ideal para hacerlo es del lob al medio. Si es muy largo podría peder forma y tal vez no luciría como un hair contouring, sino como un poco de pintura en el cabello. Por otro lado, si es corto (bob o menor) el lienzo es muy corto y no resulta favorecedor.

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Gracias a esto, no es necesario que retoques tu tinte con regularidad, pues el mismo crecimiento hace que las luces y efectos tomen un aspecto más natural. No necesitas más para afilar el rostro. Olvídate de todos aquellos productos que te aplicas de manera errónea y que sólo lastiman tu piel. Hazlo más natural y luce espectacular.
