Si pensabas que las leyendas sólo vivían en los libros, el Iztaccíhuatl vino a recordarnos lo contrario. En las últimas horas, la Mujer Dormida se convirtió en tendencia y no por casualidad: usuarios aseguran que “despertó” y el internet no ha parado de especular.
¿Por qué dicen que la Mujer Dormida despertó?
Todo comenzó con fotos, videos y comentarios de personas que notaron algo extraño en la silueta del volcán. Algunos afirmaron que parecía haberse movido, otros aseguraron que “abrió los ojos” y no faltaron los que juraron que sintieron un cambio en su energía.
En cuestión de horas, la teoría de que la Mujer Dormida ya no estaba tan dormida se esparció como pólvora.

¿Mito, broma o algo más?
Según la leyenda mexica, Iztaccíhuatl era una princesa que murió de tristeza al creer que su amado Popocatépetl había muerto en batalla. Al regresar victorioso, la encontró muerta y, desconsolado, la llevó a una montaña y se quedó a su lado, con una antorcha prendida.
Los dioses, conmovidos, los convirtieron en los volcanes que hoy conocemos: Iztaccíhuatl como la “Mujer Dormida” o “Mujer Blanca”, destinada a no despertar jamás, y el Popocatépetl como el volcán activo que la vigila eternamente.
Por eso, lo que está pasando ahora tiene a más de uno replanteándose esa historia: ¿Fue un fenómeno natural? ¿Una simple ilusión óptica? ¿Una campaña publicitaria? ¿O de verdad alguien logró despertar lo imposible?
Así reaccionó el internet
Entre memes, teorías y comentarios incrédulos, se puede leer entre los comentarios:
“Yo siempre supe que un día iba a abrir los ojos… y ese día llegó”, “Alguien explíqueme cómo de repente la veo distinta, ¿soy el único?”, “Si la Mujer Dormida despertó, ¿qué sigue? ¿El Popo va a hablar?”, ¿Qué hicieron para despertarla?

Lo único claro es que nadie tiene la respuesta definitiva. Lo que empezó como un rumor ya se volvió un fenómeno colectivo que mezcla tradición, misterio y mucha imaginación.
Y aunque todavía no sabemos qué está pasando con la Mujer Dormida, lo cierto es que todo México (y medio internet) está mirando hacia el Iztaccíhuatl con una sola pregunta en mente: ¿Quién la despertó y para qué lo hizo?
