
Es una etapa difícil. Cuando presentamos exámenes de admisión es un gran esfuerzo que hay detrás. Estudiar sin cansancio, poner todas las esperanzas en el resultado de un papel, pedir asesoría, investigar y esforzarte. Es un gran trabajo.
Debes estar preparado no solo con conocimientos, sino con una madurez suficiente para entender que ser aceptado o no, no define tu talento, tu esfuerzo ni tu inteligencia.
Año con año, miles de jóvenes se quedan en el camino sin lograr entrar a la escuela de su preferencia. Es un momento muy duro porque piensas que todo tu esfuerzo no valió la pena, que todas las noches de desvelo, investigaciones en libros y páginas web, clases extras y horas de repaso fueron en vano. Pero lo que quizá nadie te dice es que no es así, sabemos que se siente horrible y piensas que quizá no es el camino que debes tomar o no eres lo suficientemente bueno para esa escuela. Borra eso de tu mente porque esta es una prueba más.
¿Qué vas a hacer después de este tropiezo? ¿te vas a caer? ¿no, verdad? tienes la suficiente capacidad para reconocer que no lo lograste esta vez pero eso no te hace menos talentoso.

Hay muchas alternativas que quizá no estés pensando en este momento por creer que le has fallado a tus padres, ellos que tanto han confiado en ti. No es así. Hablando con ellos sabrás que el haber recibido un resultado no tan favorable en el resultado del examen lo único que hará es que tus papás hagan equipo contigo para encontrar un nuevo camino. Sí, se desvió el que tenías pensado, pero puedes encontrar uno nuevo, uno con atajos, uno que te haga muy feliz así como te hubiera hecho pasar ese examen.
No te preocupes por el tiempo. Eres muy joven, quizá terminar un año después de lo esperado no afectará en absolutamente nada. Solo recuerda por qué elegiste hacer examen para esa escuela, cuál es tu sueño y qué te hizo querer aplicar. Entonces recuperarás la fuerza y harás todo lo posible por continuar. No te cierres. Esto no quiere decir que jamás te aceptarán. Año con año hay convocatoria para aplicarlo y ¿sabes qué? tú ya llevarás una gran ventaja que es esta experiencia. Ya conoces el proceso, ya tienes una idea de cómo está el examen y ya sabes qué puedes esperar con cualquiera que sea el resultado.
No te desanimes, confía en ti y en tu talento, recupera esa esperanza e ilusión para tu futuro. Cierra los ojos e imagina cómo te ves en diez años, trabaja para conseguirlo y ¡mucho ánimo!

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