No. Tú no perdiste por haber dado tu amor, por haberte entregado y por haber confiado. No perdiste por dar todo el cariño que sentiste en ese momento, tampoco por cada abrazo o por cada beso; no perdiste por todas esas veces que le escribiste una carta o le dedicaste una canción, tampoco perdiste cuando estuviste todo el tiempo que lo necesitó. Tú no perdiste nada. Él sí, él sí por no saber recibirlo…
Leer: Al amor de mi vida: no te estoy buscando pero ojalá te encontrara.

No te arrepientas de haberte enamorado, mucho menos de querer. No fue tu culpa, en realidad no fue de nadie. Pero de todos, la que menos pierde eres tú. Es doloroso, es doloroso hasta el alma, de los pies hasta la cabeza; duelen los dedos, las piernas, la espalda y el corazón, duele todo, es verdad, pero no te arrepientas.

Tú no perdiste, en realidad no perdiste nada, él lo perdió todo; tu amor, tu cariño, tu ternura, tu apoyo y a ti. Tú sólo dejaste ir su falta de cariño, su poca atención, sus boronas y sus pocas ganas de ti. ¿Entiendes?, en realidad, salvaste tu corazón de un túnel frío que iba a ser sumamente doloroso cruzar. No te culpes. El cerebro humano funciona así, es nuestra naturaleza creer que conectamos con una persona, dejarnos llevar y después, cuando la perdemos, nuestro cerebro entra en un conflicto de batalla en el que, desafortunadamente, sale lastimado nuestro corazón.
Leer: Instrucciones para cuando me vaya.

No será fácil. Tendrás falta de energía, dolores en el pecho y muchas ganas de llorar, pero eres fuerte. El cuerpo también está diseñado para soportar este tipo de angustias. Sólo debes mantenerte firme, con ganas de no estancarte y concentrar toda esa energía sólo para enamorarte de ti de nuevo. Para coserte, sobarte, abrazarte y recuperarte. Piensa en ti, en tu seguridad y tu fortaleza, en todo el amor que te llena, el corazón tan inmenso que habita dentro de ti y que él no supo cuidar.
Leer: Canciones de desamor para terminar una relación.

Limpia todo ese polvo que su desamor te dejó. Tira todas esas flores marchitas que amarle descuidó. Pon un jardín nuevo en tu corazón con flores nuevas, haz una remodelación en tu alma en la que ya no haya más polvo. Llena con amor propio el hueco que su ausencia provocó. Haz lo que quieras menos culparte. Suelta los los hilos que te unían a él, córtalos y despréndete de ellos. Es hora de empezar de cero. Sin rencores, sin miedos, sin culpas y sin odio. Es hora de cerrar la puerta para que una nueva se abra y, con el tiempo, reconstruir pedazo a pedazo tu corazón.
“Día Doce sin ti: he conocido a alguien, soy yo. Voy a darme una oportunidad.” –Elvira Sastre.
VER MÁS:
Por qué es mejor estar sola hasta encontrar a alguien que te enloquezca.
Por qué no debes dejar de creer en el amor aunque te hayan roto el corazón mil veces.
Si te vas a enamorar de mí, que no sea a medias.
