
Los glampings se han convertido en una de las mayores tendencias de viaje en los últimos tiempos, pues luego de más de un año caótico en el estuvimos encerrados y alejados de los lugares transcurridos, ahora lo que buscamos es una experiencia que nos haga estar en contacto con la naturaleza y a la vez, con nosotros mismos. El principal objetivo de los glampings es conjuntar la experiencia de un camping con el lujo y a la vez lo sostenible, por lo que se ha convertido en la mejor opción de viaje y descanso para aquellos que disfrutan de conocer nuevos lugares.
Una de las mejores opciones es el Glamping Octli, ubicado en Nanacamilpa, Tlaxcala a solo dos horas de Ciudad de México, el cual hace tributo a las tradiciones tlaxcaltecas como lo son el pulque, el temazcal y los hongos, que se producen en la región, así como el auténtico Santuario de las Luciérnagas, la oportunidad perfecta para respirar aire puro, desconectarse y disfrutar el momento.

El Glamping Octli, cuyo nombre es un tributo al pulque, una bebida tradicional originaria de Tlaxcala, está conformado por ocho tiendas de acampar de lujo con baño individual cada una, un restaurante, estacionamiento, área de fogata, temazcal y tours como lo son el pulquero y el del santuario de las luciérnagas (cuando es temporada en los meses de julio y agosto), todo en medio de la naturaleza, lo cual lo vuelve fascinante.
Después de haber pasado los últimos meses en el encierro y con el miedo de salir, este es el lugar ideal para olvidarte de la rutina, y es que desde el primer momento que pones un pie en el glamping y das el primer respiro de aire puro, sientes una calidez única y te das cuenta que Tlaxcala es un Estado con mucha historia, tradición y cosas muy interesantes por descubrir, a pesar de todos aquellos memes que hemos visto en redes sociales durante mucho tiempo.

Además de ser un proyecto relativamente nuevo, que por cierto, surgió como un emprendimiento de pandemia por Miguel y Gabriela, lo que también es sumamente atractivo es que es un lugar sustentable (las bases sobre las que se encuentran las tiendas, son de material reciclado, por ejemplo), además de que los productos que brinda también son de ingredientes orgánicos, además de que es pet-friendly, así es, puedes llevar a tu amiguito de cuatro patas a disfrutar de la naturaleza a tu lado, quien también será recibido por la encantadora, Pacha, una gran anfitriona del lugar.

El tour pulquero
Durante nuestra estancia en el Glamping Octli, tuvimos la oportunidad de tomar el tour pulquero, en el que la señora Magdalena Toaboada Sánchez nos explicó la historia del pulque, una bebida milenaria de la región, así como el proceso por el que pasa para llegar hasta nuestros jarro/vaso, listo para la degustación.
En el tour pulquero pudimos conocer además, los tipos de magueyes que se encuentran en Nanacamilpa como lo son el manso y el ayuteco, porque vale la pena señalar que existen más de 200 especies de esta planta tan peculiar; luego fue momento de conocer cómo es la manera en la que se sustrae el pulque, pasando desde el delicioso agua miel.

También hubo una degustación, tanto de pulque al natural como del famoso curado, siendo éste de piña colada y también de arándano (que recomendamos). Y para decir salud a gusto, una frase: “Salud señor maguey, a tus pencas me encomiendo, cúrame de esta cruda y de otra que me estoy poniendo”.
Un menú muy peculiar a base de alimentos naturales
Uno de nuestros momentos favoritos (y más deliciosos) en el Glamping Octli fue la hora de la comida, un menú a base de alimentos naturales de la región con un sazón lleno de amor, a cargo de la señora Elvia Contreras, mejor conocida como “Elvis” y el señor René García de “Productos Gastronómicos Elvis”.
Para comenzar de la mejor manera, unas riquísimas quesadillas de flor de calabaza, junto a una sopa también de flor de calabaza con calabacita y pedacitos de corazón de maguey (el cual es muy especial, pues tienen que pasar 14 años para poder conseguirlo). Luego un arroz blanco pero no uno normal, uno con un toque de agua miel, un sutil sabor dulce incomparable.

Siguiendo con el delicioso menú, fue momento del mixiote de pollo con corazón de maguey, epazote y chiles de árbol, una delicia envuelta en hoja de mixiote (la epidermis de la penca de maguey). Para después unos tacos de suadero con un inolvidable toque de canela, frijoles con manteca.
Ya casi para terminar, corazón de maguey con longaniza, así como unos tacos de carne de puerco con salsa verde (deliciosos), y para terminar, atole y tamales de agua miel, recomendados y más aún en días de frío, pues son como un abrazo al corazón, especialidad de la señora “Elvis”, a cuya cooperativa tienes que ir sí o sí, cuando visites Nanacamilpa, Tlaxcala.

En busca de hongos
Otra de las grandes experiencias que nos llevamos del Glamping Octli en Nanacamilpa, Tlaxcala fue el hecho de poder visitar el mágico bosque que se encuentra en sus alrededores, muy cerca del Santuario de las luciérnagas. A éste nos pudimos adentrar gracias a la señora Mariela Morales y el señor, Clemente García Guzmán, quienes nos instruyeron en la recolección de hongos.
Y es que, un dato curioso es que Nanacamilpa significa “lugar de hongos” en náhuatl, y no por mera coincidencia, sino que su bosque está lleno de hongos en distintas presentaciones, tanto alucinógenos como tóxicos y también los comestibles (enchilado, elotito y/o tecomate), los cuales buscamos para posteriormente limpiarlos y comerlos de una forma deliciosa.

Todo lo anterior no sin antes dar gracias a la Diosa de la Tierra por permitirnos entrar al mágico y misterioso bosque a tres mil 200 metros sobre el nivel del mar, una experiencia que aunque fría y madrugadora fue inolvidable, que además nos permitió conectarnos y encontrarnos con nosotros mismos, algo fantástico para todos aquellos que quieren aventurarse entre la naturaleza.
En conclusión, el Glamping Octli a solo dos horas de Ciudad de México es un gran lugar para desconectarse de la tecnología y aire contaminado pero a la vez, la oportunidad perfecta para conectarse con la naturaleza, vivir una experiencia única con la mejor compañía, porque Tlaxcala sí existe y está lleno de tesoros como este.
