A primera vista, recorrer el mundo parece ser una actividad sencilla, algo que cualquiera haría con gusto y sobrada decisión, para lo que no deberían existir guías o manuales, en la que todos los consejos están de más ante algo obvio por su naturaleza, pues sólo requiere la disposición y un espíritu implacable de aventura; sin embargo, la rigidez del pensamiento humano y las barreras culturales e ideológicas que se levantan todo el tiempo en detrimento del reconocimiento como iguales a las personas de otras latitudes, religiones o razas, crean una serie de complejos que mezclados con la inexperiencia de un viajero principiante, pueden llevar a la que se supone la aventura más grande de todas, a un derrotero que deje un sabor amargo ante el viaje.
Para viajar por todo el globo no sólo es necesario dominar el idioma local y ahorrar el tiempo suficiente para los planes que se tienen en mente. También hace falta una actitud humilde y positiva, abierta ante todo lo que encontrarás a tu paso, pues en el mundo hay tantas personas como colores y formas de pensar y es altamente probable que muchas de ellas choquen con los principios bajo los que creciste en tu entorno y te parezcan desagradables. Estos son los consejos que sólo un viajero con experiencia puede dar para aquellos que se sienten listos para embarcarse en una aventura con miras a viajar por el mundo:
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Viajar de mochilero no es para todos

Para viajar de la forma más económica pero también la más real, hace falta estar dispuesto a dejar las comodidades del hogar a un lado y los vicios que dan forma a la sociedad. Es un hecho que algunas de tus estancias no serán las más cómodas, que por momentos no tendrás forma de comunicarte vía Internet y que el calor, el frío, la humedad y las condiciones naturales de un lugar no serán reemplazadas por aire acondicionado o calefacción.
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Recordarás más a las personas que a los lugares

El viaje de un turista se enfoca en conocer todos los lugares destinados para turistas, aquellos que tienen poco contacto con la realidad y no suelen frecuentar los locales. Cuando viajes de mochilero, asegúrate de tener el tiempo suficiente para conocer a las personas reales, pues al final ellos pueden llenarte de la esencia de un sitio mejor que nadie, que por sí mismo no es nada.
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Viaja ligero

Por más tiempo que pases fuera, no necesitas mucho más que lo que puedes cargar sobre tus hombros por horas sin fatigarte. Un par de mudas diarias, ropa interior suficiente, dos pares de zapatos y algo para abrigarte es todo lo que requieres para viajar por el mundo. Nada peor que un viajero cuyo equipaje es más grande que sus expectativas sobre el viaje.
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Ve lento

La verdadera forma de conocer un lugar, la cultura y las personas que los alimentan, es pasar el tiempo suficiente como para llenarte de su esencia. Viajar no se trata de cumplir objetivos frenéticamente sobre el mapa y hacer check-in tan rápido como puedas en cada uno, o ir recogiendo banderas y juntando sellos en el pasaporte que comprueben que estuviste ahí. Pasa por lo menos dos semanas en cada destino para asimilar su pulso y conocer a los lugareños.
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Confía en tu inglés

Puede que no seas el mejor angloparlante y no estés ni cerca de dominar el inglés al nivel de una lengua nativa; sin embargo, conocer otro idioma siempre te abrirá las puertas para comunicarte de forma más eficiente con el resto del mundo. A donde quiera que vayas, siempre encontrarás a alguien que hable un poco de inglés. Confía en lo que sabes y deja lo demás en el sentido humano, en las expresiones universales que nos identifican como especie.
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Lleva un cuaderno de notas

Una diferencia fundamental entre turistas y viajeros, es que mientras los primeros se esfuerzan por inmortalizar cada paso de su aventura en fotografías o video, los segundos solamente toman lo necesario y prefieren llevar consigo un cuaderno de notas. Al final, cuando todo haya terminado y te encuentres a miles de kilómetros y algunos años de distancia, si te dedicas a fotografiar podrás recordar cada una de tus imágenes, pero todo alrededor será gris. Si llevas un diario de anotaciones, tendrás el panorama completo y podrás revivir lo que sentiste en aquellos momentos.
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Conoce el mundo, no los mejores hoteles del mundo

Los turistas se aseguran de que sus estancias estén respaldadas por grandes cadenas hoteleras, resorts llenos de comodidad o espacios boutique que rompen con las diferencias culturales, gastronómicas, artísticas y de estilo de vida. Una forma cara y al mismo tiempo pobre de conocer el mundo es a través de spas, jacuzzis y cenas en el restaurante italiano del resort. Sin importar tu latitud, podrás encontrar el mismo producto replicado en África, Las Vegas o Sidney. Mejor alójate en hostales o departamentos, sitios auténticos donde tendrás contacto con el exterior.
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Confía en tu intuición

Conforme desarrollas tus habilidades de viajero, la experiencia suele ser el mejor indicador del camino a seguir durante tu aventura. Confía en tu intuición, recuerda que está formada no sólo por instintos primitivos de hace miles de años que permitieron al hombre sobrevivir, sino también de todas tus vivencias previas y momentos similares en los que has aprendido de tus malas decisiones y respaldado cuando decidiste correctamente.
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Si te sientes preparado para emprender una gran aventura y has asimilado estas lecciones, no te pierdas de los mejores consejos de grandes viajeros que necesitas conocer para disfrutar al máximo tu próxima travesía. ¿Aún no defines tu destino, pero ante todo quieres que sea inolvidable? Estos son los 10 lugares que según los viajeros, debes de visitar al menos una vez en tu vida.
