Benito Juárez: De hombre de leyes a Benemérito de las Américas

viernes, 10 de marzo de 2017 13:01

|Jessica Enciso




“El respeto al derecho ajeno es la paz”, frase emblemática que ha trascendido barreras nacionales y ha reconocido a Benito Juárez en todo el mundo como el Benemérito de la Patria y las Américas, tras su incansable lucha por instaurar en el país una política del ideario liberal dictando leyes para hacer efectiva la reforma agraria, la libertad de prensa, la separación entre la Iglesia y el Estado y la sumisión del ejército a la autoridad civil.



Sin embargo, Benito Pablo Juárez García no despertó un día y el país se rindió a sus pies. Y, más allá de sus inicios humildes, de haber quedado huérfano de ambos padres a los tres años, de haber escapado a los 12 años a la capital de Oaxaca donde se refugió en la casa de la que sería su esposa, de haber pasado de pastor a estudiante del Instituto de Ciencias de Oaxaca, donde se licenció en derecho, llegó a ser uno del presidentes que mejor ha velado por los intereses de la nación y que a 145 años de su muerte sigue siendo orgullo y ejemplo nacional.

Sus inicios fueron, en 1831 como regidor del ayuntamiento de Oaxaca y, un año después, como diputado al Congreso del Estado. Dócilmente, pero con gran coraje y valentía, llegó en 1846 a ser diputado por Oaxaca ante el Congreso de la Unión. Un año más tarde fue designado gobernador de su estado natal, cargo en el que permaneció hasta 1852.

Tras exiliarse a Cuba en 1853 por motivos de seguridad, volvió dos años más tarde con la base del Plan de Ayutla, que se publicaría en 1854, lo que facilitó a que los liberales tomaran el poder en el verano de 1855 y Juárez pudiera encargarse de los ministerios de Instrucción Pública y de Justicia y Asuntos Eclesiásticos.

En noviembre de 1857, después de haber sido elegido gobernador de Oaxaca mediante voto directo, Juárez fue nombrado ministro de Gobernación y, tras las inmediatas elecciones generales, presidente de la Suprema Corte de Justicia, lo que de acuerdo con la Constitución, lo convertía en vicepresidente de la república y sucesor del presidente Ignacio Comonfort , cargo que reclamó frente al general conservador Félix María de Zuloaga.

Sin embargo, las graves dificultades económicas por las que pasaba el país obligaron a Juárez a suspender el pago de la deuda externa. La medida motivó la intervención armada del Reino Unido, España y Francia en 1861 y sumió de nuevo al país en una tensa situación de guerra. Las promesas de Juárez determinaron la retirada de las dos primeras potencias, pero Francia, en connivencia con los conservadores, invadió México en 1863, y en 1864, tras ocupar la capital, acabó por imponer al archiduque Maximiliano de Austria como emperador de México. Benito Juárez se retiró a Paso del Norte y desde allí organizó la resistencia.

Arribando a la ciudad el 12 de febrero de 1864 y como primera acción, sostuvo con el gobernador una breve y enojosa entrevista, condicionada al retiro de las fuerzas federales y en la cual no fue posible acuerdo alguno.

De los políticos siempre vemos esa faceta rígida, esa apariencia de dominio, de liderazgo e incluso, de arrogancia y, muchas veces nos olvidamos de que también son humanos, tienen sentimientos y necesitan el apoyo y el reconocimiento de sus seres queridos. Benito Juárez, nos muestra en la siguiente carta a Margarita, su esposa, a un hombre correcto en su ideal político y  apasionado con los suyos:


A la vista de Monterrey.

12 de febrero de 1864

 

Mi estimada Margarita :

A las diez de la mañana de hoy hago mi entrada a la ciudad.

No lo hice ayer porque este señor gobernador que es aficionadísimo a llevarse de los chismes ha estado creyendo que lo venimos a atacar, y en consecuencia había tomado sus medidas de defensa, yéndose a la Ciudadela a apoderarse de la artillería y esparciendo la voz de que no había de auxiliar al Gobierno.

Como todo, no pasa de ser borrego y de fanfarronada, yo no me he dado por entendido y he seguido mi marcha.

Pude haber entrado anoche; pero he querido, contra mi costumbre y mi carácter, hacer mi entrada solemne.

Como en lo general de la población hay muy buen sentido, ya se están preparando las gentes con cortinas para el recibimiento.

Veremos ahora con qué otro pito sale este señor.

No dispongan todavía su viaje hasta que yo les avise.

Dile a Santa que tenga ésta por suya y que no tenga cuidado.

Recógeme unos cepillitos de ropa que dejé en la mesa en que me afeitaba.

Memorias a nuestros amigos y muchos abrazos a nuestros hijos.

Soy tu esposo que te ama.

  Juárez


 

Hombre de leyes por encima de todo, prorrogó no sin profunda vergüenza y violencia interna sus poderes presidenciales hasta que terminase la guerra, y emprendió enseguida la ofensiva republicana, que triunfaría tras el sitio de Querétaro en 1867 y se saldaría con el fusilamiento de Maximiliano el 19 de junio en el Cerro de Campanas.

El 18 de julio de 1872, un ataque al corazón terminó con la vida de Benito Juárez, el hombre que con su capacidad de organización y resistencia sentó las bases del México moderno.

De entre el gran legado que nos deja este político liberal se encuentran, la restauración de la República Federal,  las Leyes de Reforma, la Constitución de 1857 y un ejemplo a seguir en cuanto perseverancia, valor, honor y sacrificio se refieren: "El patriotismo no debe medir el tamaño de los sacrificios, sino afrontarlos con resignación y porque, ante la salud de la República, el hombre no debe pensar en sí mismo, ni tener en cuenta sus conveniencias".


***

Si deseas continuar indagando en la historia de México después del legado Benito Juárez da click aquí. 


***


Referencias:

lahistoriamexicana.com

biografiasyvidas.com

tinteroregio.com

Te puede interesar:

La biografía de Benito Juárez que nadie nos contó en la escuela

REFERENCIAS:
Jessica Enciso

Jessica Enciso


  COMENTARIOS