Los chicos malos de Oxford que destrozan restaurantes porque pueden pagarlo
Historia

Los chicos malos de Oxford que destrozan restaurantes porque pueden pagarlo

Avatar of Gabriela Estarron Lumbreras

Por: Gabriela Estarron Lumbreras

3 de julio, 2017

Historia Los chicos malos de Oxford que destrozan restaurantes porque pueden pagarlo
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3 de julio, 2017





Aunque en el imaginario hispanohablante y latinoamericano sea sumamente difícil encontrar ejemplos de sectas y organizaciones secretas que crean sus reglas y se rigen por códigos de iniciación, la web ha dejado claro que es la alternativa oscura. Sin embargo, en el Reino Unido los clubs estudiantiles y las fraternidades subrepticias surgen de las más extrañas tradiciones. Todo comenzó hace 200 años, en la Universidad de Oxford, Inglaterra. Con las intenciones de fomentar los deportes y la caza entre los estudiantes, se fundó el Bullingdon Club, también llamado High Trees Society.


bullingdon club


Es una costumbre común que en estas casas de estudio tan tradicionales y prestigiosas, los chicos tengan y formen parte de un club de polo, ciencia o tal vez críquet, pero detrás del Bullingdon Club las cosas son diferentes. Se trata de un club no oficial, pues la universidad no lo reconoce como uno al no apoyar sus prácticas desviadas de la norma social.

En el Bullingdon Club no se admiten mujeres. Es exclusivo de hombres y la membresía tiene el costo de £ 10.000. De igual manera, sus dirigentes e integrantes son extremadamente selectivos sobre quiénes pueden ingresar: solamente estudiantes que provengan de familias adineradas y con una "impecable" posición social. Asimismo, su capacidad máxima de participantes es es de 12. Pero además de sus estrictas normas de aceptación, este controversial club se caracteriza especialmente por sus "actividades".





Su ritual de iniciación consiste el quemar £ 50 frente a un pobre. Si el aspirante no logra hacerlo, no puede entrar. Sus integrantes tienen "cenas" en las que usan elegantes trajes, que llegan a costar £ 3,500; asisten a pubs de la ciudad y consumen bebidas alcohólicas que  pueden costar hasta £ 5.000 cada botella, posteriormente ponen el lugar patas arriba: rompen las botellas, voltean la mesa y destrozan el lugar. He ahí un sello del Bullingdon Club. La película británica The Riot Club (Lone Scherfig, 2014) está basada en él.

Al momento de causar destrozos, suelen gritar "Buller, Buller, Buller", con lo que asustan a los demás comensales, y al terminar lanzan cheques o dinero al encargado, con lo que se suponen dan por pagados y remediados todos los daños. Este ritual tiene un mensaje claro: recordarles a los demás que ellos son la clase alta y los demás sus lacayos.

Otras de sus excéntricas y opulentas costumbres es organizar banquetes copiosos en los que se sacian hasta no poder más. Cuando están llenos, vomitan en bolsas para seguir comiendo y así no tener que levantarse de la mesa. Muchos de sus exmiembros son personas importantes, políticos, empresarios, príncipes y miembros de la realeza. De hecho, después de que se descubriera que el ex primer ministro del Reino Unido, David Cameron, fue parte del Bullingdon Club, pidió sus más sinceras disculpas y admitió que estaba realmente arrepentido.


bullingdon club
David Cameron


El Bullingdon Club está actualmente en decaída o se mantiene cada vez más en secreto. Los estudiantes que son ambiciosos se alejan de él porque saben que si llegan a ser captados por los medios mientras realizan daños a propiedades ajenas podrían perder su futuro como personas importantes en el campo empresarial, político o incluso del espectáculo. Se rumora que el club cuenta ahora con sólo dos miembros.

Referencias
Telegraph
Spectator

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El pasado aún sorprende. El pasado es tan asombroso como cualquier descubrimiento con miras hacia el futuro. Tal vez también te interese la historia del samurái negro que conquistó Japón.


Referencias: