PUBLICIDAD

HISTORIA

3 mujeres que usaron su historia para cambiar al mundo



Con origen en la palabra en inglés “empowerment”, el empoderamiento —cuya expresión correcta sería “apoderamiento”— es un proceso mediante el cual los individuos y las comunidades aumentan su fuerza y autoridad en diferentes sentidos: espiritual, psicológica, política y económicamente, por ejemplo. Estos, dotados de una confianza en sus acciones y capacidad como agentes de cambio, comienzan a participar activamente en el proceso de transformación de su entorno. Si bien la intención del término es noble en sus propósitos, existen ciertos grupos que tienen mayores dificultades para conquistarlo, por ejemplo los niños.

En la actualidad, los medios de comunicación han incluido en su oferta de contenidos programas que toman en cuenta a la infancia. Las personas pueden ver a niñas y niños que con menos de 13 años ya son capaces de crear platillos gourmet, ejecutar grandes coreografías y actuar o cantar frente miles de personas sin inmutarse.





En el mejor de los casos, el acertado y bien guiado desarrollo de sus habilidades y talentos causa asombro; pero en el peor, la existencia de concursos de belleza y de modelaje, así como de videoblogs que promueven estereotipos de género pueden implicar delitos relacionados con la explotación sexual y la trata de personas. Estos contenidos a la vez que alienan a las niñas para que piensen no sólo que la belleza es lo único que puede darles valía como personas, sino que la pérdida de la misma y de la popularidad que conlleva implica consecuencias terribles.

Además de estas formas de difundir las posibilidades de la infancia desde la infancia —es decir, desde sus protagonistas—, existen otros niños que comienzan a sobresalir porque se convierten en símbolos de lucha; en líderes auténticos y carismáticos que hablan de sus contextos y hacen algo para que las cosas mejoren.





En un mundo en el que la calidad de vida entre una ciudad y otra presenta grandes contrastes, una serie de niñas valientes han destacado por la fuerza de su voz al defender sus derechos, y por tener a padres que desafían los discursos de odio en su entorno —o incluso la guerra— para apoyar incondicionalmente a sus hijas y empoderarlas, como es el caso de Avery Jackson, Bana Alabed y Memory Banda.


Avery Jackson (Estados Unidos)




National Geographic puso en el foco internacional a Avery Jackson, una niña que con sólo 9 años modeló para su portada, y abrió el diálogo social y político sobre la niñez transgénero. En la fotografía Avery, con una absoluta firmeza, da rostro a la revolución del género y se convierte en un símbolo del activismo.

A pesar de haber recibido mensajes llenos de odio por parte de fanáticos religiosos ubicados principalmente en América, su lucha no se detuvo. Obtuvo como logro la “Casa Transgénero”, una casa pintada con los colores del arcoíris que da visibilidad a través del espacio público a la importancia de crear ciudades seguras y pacíficas, en las que las personas puedan transitar libremente y vivir su identidad sin miedo a recibir agresiones.


PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO



Antes de su lucha, el proceso de transformación de Avery fue muy difícil, ya que la sensación de ser diferente sin saber cómo traducirlo en palabras hizo que viviera depresión infantil; y que con tan sólo 4 años comenzara a hablar de la muerte, de su deseo de morir al tener que asumirse bajo un género con el cual no se identificaba. Pero su situación emocional mejoró a partir del apoyo de su familia y las terapias psicológicas.

A su corta edad logró enviar un mensaje poderoso sobre el valor de la empatía entre seres humanos más allá de las diferencias. Actualmente, la prometedora Avery suma fuerzas y voluntades en beneficio de la igualdad y se ha convertido en un ícono de la comunidad LGBT.





Bana Alabed (Siria)





Bana Alabed saltó a la luz pública a los 7 años, tras reportar desde Twitter la manera en la que vivía y percibía la guerra en Alepo. Pronto se convirtió en un referente de cómo los medios de comunicación bien utilizados pueden ayudar a niñas y niños a defender, entre otros derechos de la infancia, el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo.

Bana Alabed es una de las víctimas que han sufrido la guerra de Siria, y en diciembre del 2016 pudo viajar a Turquía junto a su madre, luego de que bombardearan su casa. Más allá de las controversias que el caso ha generado por la influencia de la figura materna detrás de los reflectores, el genuino terror de una niña frente a los bombardeos no puede ser una mentira; si bien no pudo detener la guerra, sí pudo contribuir a liberarla de ella y conquistar a personas en diferentes partes del mundo gracias a su carisma.





Actualmente, con una cuenta con más de 360 mil seguidores, Bana Alabed ha dirigido una carta a Donald Trump en la que le cuenta cómo fue su infancia como víctima de la guerra, y pide que ayude a los niños que siguen en la zona del conflicto. También ha dirigido cartas y videos para otros líderes mundiales.





Memory Banda (Malaui)





Memory Banda es una niña que ganó fama internacional al presentarse en la importante plataforma de ideas TED para contar su historia —y la historia de muchas niñas— a partir de una grave problemática social: el matrimonio infantil. En ese entonces, Memory, líder por los derechos de las niñas en todo el mundo, se plantaba frente a un público atento para hablar del proceso como activista que tuvo como resultado la prohibición del matrimonio infantil en Malaui.

Antes de su lucha, las niñas eran obligadas por tradición a ir a campamentos donde aprendían a dar placer a los hombres, y la mayoría salía de estos embarazadas o contagiadas de graves enfermedades de transmisión sexual. Cuando tocó su turno, no sólo se opuso con tal determinación que no pudieron enviarla, también sintió la necesidad de tomar acción; motivada además por su hermana de 11 años, quien fue obligada a casarse y vivir el parto de tres hijos. El instinto de protegerla y el deseo de ir en contra de la estructura social y cultural para exigir justicia tuvo tal impacto que también logró erradicar las prácticas extremas de iniciación sexual.





En la actualidad, Memory es un referente de participación infantil y lucha por la educación de las niñas, gracias a que ha levantado la voz en contra de la violencia de género y trabajado con otras menores para que vivan un proceso de empoderamiento infantil capaz de cortar el círculo vicioso. Su labor ha conseguido modificar marcos legales y políticos para hacer cumplir los derechos de la infancia.





Todas ellas son testimonio del rostro más oscuro que puede tener la infancia; han logrado sobrevivir a la guerra, a la transfobia y a la violencia machista, y se han convertido en ejemplos a seguir para mujeres de todas las edades. Un grupo de emprendedoras que no promueven la belleza ni el estereotipo de mujeres-niñas frágiles que esperan ser salvadas; por el contrario, representan a su corta edad la inteligencia, la sensibilidad y la determinación para cobrar el rol de agentes de cambio, incluso si las condiciones del contexto son adversas.


**

Muchas niñas y mujeres jóvenes se han convertido en la voz del feminismo en la actualidad. Aquí te compartimos una entrevista que Emma Watson hizo a Malala Yousafzi.

Podría interesarte
Etiquetas:feminismo
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD