
El metro de la Ciudad de México no es solo un medio de transporte para los capitalinos, es un componente más de esta caótica metrópoli. El metro es prácticamente una ciudad subterránea con vida e historia propia, y como toda gran historia tiene un antes y un después.
Este transporte es tan cotidiano que pocas veces sus usuarios son capaces de reflexionar en sus orígenes o lo mucho que vino a simplificar cualquier trayecto en la gran ciudad. El primer viaje en el metro ocurrió un jueves 4 de septiembre de 1969, pero su inauguración oficial se dio un día después y fue supervisado por Gustavo Díaz Ordaz, presidente de México en aquel entonces.
La inauguración del metro
El presidente, acompañado de Leopoldo González Sáenz, director del Sistema de Transporte Colectivo, introdujo un boleto (tecnología de punta para ese entonces) al torniquete y abordó un convoy en la estación Insurgentes, del lado de las vías que viajaban al sur de la línea 1 del metro, la línea rosa que en esa primera etapa viajaba de Zaragoza hasta Chapultepec, haciendo paradas en 16 estaciones.
Foto: Gobierno de MéxicoEn el marco de esta gran celebración, Díaz Ordaz tuvo el privilegio de manejar uno de estos trenes. El presidente tuvo una breve capacitación para manejar la cabina y realizar las funciones propias de un chofer, así que tan pronto tuvo la oportunidad, el presidente acciono el tren presionando algunos botones, no sin antes recordarle a los usuarios que las puertas estaban por cerrar. Así pudo manejar desde la estación Candelaria hasta Moctezuma, con su debida parada en San Lázaro.
Foto: Archivo General de la Nación
Los primeros pasajeros
La inauguración del metro fue un evento sumamente importante y esperado por todos los chilangos. Ese día se reportó más de medio millón de viajeros.
Salvador Torreón y Rascón fue el primer operador oficial del metro, en ese entonces manejaba un tren de seis vagones con poco menos de una centena de pasajeros en su primer viaje de Zaragoza a Chapultepec, y 20 pasajeros en su segundo viaje en dirección contraria. Los usuarios hacen largas filas en las taquillas para usar el metro como una atracción, no como un medio de transporte, por lo menos eso fue lo que sucedió los primeros días.
Foto: El UniversalHabía decenas del personal del metro elegantemente uniformadas repartidas por todas las estaciones que ayudaban a explicar la dinámica de ingreso y circulación; mostraban cómo se debía introducir un boleto en el torniquete y que dirección abordar para llegar a su destino. Aunque ahora puedan parecer instrucciones ridículas, en ese entonces se trataba de una experiencia completamente nueva.
Aunque Díaz Ordaz fue el primer usuario distinguido, el metro también registró a Gladys Pereyra Robles, Mario Medrano Gómez y Mario Jesús Ríos, como los primeros pasajeros, quienes abordaron su tren en la estación de Chapultepec. En realidad Mario llegó primero, pero en acto de cortesía, decidió cederle el paso a su compañera.
Foto: Archivo El Sol de MéxicoMientras que la primera persona en comprar un boleto fue un joven de 25 años llamado, Raúl de la Rosa Granados. Él decidió probar una nueva ruta para llegar a su trabajo cerca de Chapultepec, su hora de entrada era a las 7 de la mañana, pero al tratarse de un medio y ruta nueva, el joven decidió tomar sus precauciones y abordar a las 5:45 desde la estación Zaragoza. Raúl llegó 40 minutos antes a su trabajo.
Ese día casa estación de la línea 1 fue dotada con 20 mil boletos, los cuales no se agotaron. Actualmente se calcula que en todo el Sistema de Transporte Colectivo Metro se realizan 1 647 millones 475 mil 013 viajes.
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