
Al noroeste de la Ciudad de México, descendiendo una pequeña colina emerge la poderosa mano de Dios con dedos multicolores; las famosísimas Torres de Satélite. Para la mayoría de los chilangos este enorme monumento indica que se encuentran muy lejos de casa, pero para los “satelucos” y mexiquenses es un recordatorio de que se encuentran en su hogar: Ciudad Satélite.
El área metropolitana del centro de México es un gigante territorial que se desborda más allá de los límites de la entidad, al norte se extiende hacia los municipios de Naucalpan, Tlalnepantla, Ecatepec y Nezahualcóyotl, llegando hasta Cuautitlán Izcalli, Atizapán, Tultitlán, Coacalco, Nicolás Romero, Huixquilucan, Texcoco o Ixtapaluca del Estado de México. Millones de ciudadanos recorren sus avenidas, carreteras y segundos pisos en cientos de rutas del transporte público y privado, pero pocos son conscientes del tiempo y las distancias, de los límites y la propia historia de este enorme territorio. Pocos saben que gran parte de esta expansión territorial comenzó hace aproximadamente 70 años en Ciudad Satélite.
Foto: Mexicana Aerofoto
Historia de Ciudad Satélite
Corría la década de 1950, en el gobierno de Miguel Alemán existía una fuerte preocupación por la explosión demográfica que presentaba el Distrito Federal (incluso se prohibió la construcción o planeación de nueva colonias) y un interés por crear un modelo residencial en el estilo de “suburbio”, como se había manejado en algunas zonas de Estados Unidos e Inglaterra. En 1954 Alemán, quien también fue el responsable de Ciudad Universitaria, puso a trabajar este proyecto llamado “El Plan Maestro de Ciudad Satélite” en manos de los arquitectos Mario Pani y José Luis Cuevas para desarrollar un complejo residencial de lujo en donde la circulación del automóvil fuera uno de los protagonistas, sin cruces, retornos o semaforos, basándose en los circuitos de los modelos urbanísticos del austriaco Hermann Zweigenthal.
En 1957, en el gobierno de Adolfo Ruíz Cortínez, por fin se inició la traza de este suburbio. Por otro lado, precisamente en los 50 comenzó un fuerte interés por la estética futurista y espacial, la cual fue acogida por la mercadotecnia con la que se vendería el modelo del nuevo fraccionamiento residencial: un par de simpáticos marcianos sobre un platillo volador se disponían a habitar y conquistar un área en Naucalpan, Estado de México, aún desconocida para la mayoría de los chilangos, Ciudad Satélite. En este anuncio comercial se podían ver lujosas residencias con jardín y alberca sobre amplias y definidas calles llamadas “circuitos”, parques y plazas comerciales con vigilancia, algo más parecido a una escena de película norteamericana que a una ciudad de México. En 1958 así se promocionaba en la página del periódico Universal:
«Lotes chicos, medianos o grandes. ¡6 años para pagar!”…la Ciudad del mañana HOY…con súpermanzanas que contarán con mercado, escuela y zonas de recreo…usted ahorrará hasta un 50% de lo que pagaría en una zona residencial metropolitana».
Foto: El Universal
Existen varios rumores acerca de este nombre, desde la relación con su cercanía al Distrito Federal (una población y área que “orbita” alrededor de un centro de trabajo) hasta la supuesta carrera espacial en la que Rusia y Estados Unidos competían por llegar primero a la luna.
Los primeros habitantes de Ciudad Satélite
Lo que hoy se conoce como Satélite, antes era un predio que pertenecía a la Finca “Los Pirules”, una de las propiedades de Miguel Alemán. Se abrió una vía desde la Fuente de Petróleos hasta la entrada de Ciudad Satélite, enmarcada por las 5 torres multicolor.
De acuerdo con la Asociación de Colonos de Ciudad Satélite, el proyecto arrancó en 1958 con la construcción de 10 mil lotes para vivienda. Al principio, los primeros ciudadanos de Satélite llegaron del Distrito Federal. Familias con estabilidad y prosperidad económica que querían vivir aquella promesa de la mercadotecnia. Y así fue los primeros años, un suburbio con todas las comodidades y servicios de lujo, así que este fraccionamiento no tardó en hacerse popular entre los demás habitantes del Distrito Federal quienes encontraron una fuente de inversión y oportunidad para mejorar su calidad de vida. Pero, como suele suceder, mientras más gente comienza a habitar un área, menor es la calidad de sus servicios e irónicamente, los precios por metro cuadrado comienzan a subir.
Foto: México Desconocido
Las Torres de Satélite
Un icono de la identidad de Satélite, definitivamente son sus torres ubicadas en los carriles centrales del Periférico, antes de llegar a Plaza Satélite. Este distintivo fue creado en 1957, a la par de la construcción de Ciudad Satélite. Mario Pani, Luis Barragán, Matías Goeritz y el pintor Jesús Reyes Ferreir estuvieron a cargo de la creación de estas estructuras en forma de torres triangulares inspiradas en las de San Gimignano, en Italia. Después de algunas remodelaciones, actualmente las Torres de Satélite son consideradas patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
Foto: Farolito
Plaza Satélite
Plaza Satélite fue el segundo centro comercial del área metropolitana, su planeación se dio debido al gran éxito de Plaza Universidad en la Ciudad de México. Se comenzó a construir en 1967 bajo la dirección y supervisión del arquitecto Juan Sordo Madaleno y tenía la intención de facilitar las compras a los habitantes de Ciudad Satélite, Naucalpan y Tlalnepantla. Fue inaugurada en octubre de 1971.
Foto: El Universal

