Que los niños héroes defendieron con su valor nuestro país, que Van Gogh no se cortó la oreja para dársela a su amada, que Napoleón era un diminuto y malhumorado hombre que conquistó ciudades enteras, que Einstein, el genio al que le debemos tantos inventos, era un niño de malas califaciones, etcétera, etcétera.
Todos estos mitos fueron los que nos enseñaron en la escuela para preguntarnos en cientos de exámenes sobre lo mucho o poco que sabíamos de historia. Extrañamente, muchos de estos datos fueron extraídos de fuentes que alteraron la realidad de los hechos. Por ejemplo, se cuenta que los niños héroes no eran héroes ni niños, sino jóvenes borrachos que andaban parrandeando, alrededor de la oreja de Van Gogh ronda la anécdota de haber sido amputada por el propio artista, lo cual es una rotunda mentira, Napoleón siempre ha sido ilustrado en monografías y libros de historia como un hombre casi enano, cuando realmente era un hombre de 1.68, estatura que el doctor que le practicó una autopsia después de su muerte anotó en su expediente.

Como esas mentiras, también aprendimos que Albert Einstein había sido un niño con pésimas calificaciones que un día brilló, este error de la primaria se debe, supuestamente, a que anteriormente se calificaba con el número de menor valor a la nota más alta, por lo que las calificaciones del niño genio nos parecerían hoy en día las más bajas, siendo todo lo contrario.
Todas estas distracciones o aseveraciones sin fundamento por parte de autores y propios maestros pueden ser las mismas por las que muchas mujeres de nuestro país pasaron a ser olvidadas a pesar de la huella con la que marcaron la historia de México.
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Macuilxochitzin
El nombre de esta princesa significa Cinco Flor, y ella fue quien comenzó a colocarse como la primera literata y poetisa en un mundo donde sólo los hombres se destacaban; en cada poema, Macuilxochitzin escribió sobre los triunfos y conquistas de su padre, quien fue uno de los consejeros de los gobernantes del Imperio mexica.

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María de la Soledad Leona Camila Vicario
La rebelde periodista mexicana, nacida en 1789, fue injustamente olvidada por todos los que la vieron participar en el movimiento independista “Los Guadalupes”, mismo al que apoyó comprando armas y provisiones para los insurgentes, al igual que liberó a muchos hombres presos injustamente para que después se unieran a la batalla.

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Laureana Wright de Kleinhaus
Parte de lo que México ha logrado en cuanto al acceso al conocimiento para el género femenino, es sobre lo que Laureana luchó la mayor parte de su vida. Nacida en Taxco en el año 1846, esta mujer comenzó a escribir y promover la educación para las mujeres mexicanas, posteriormente fundó la primera revista femenina de México: “Las Violetas del Anáhuac”, en la que sólo escribían mujeres que hacían fuertes críticas al gobierno de Porfirio Díaz, razón por la cual fue expulsada del país.

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Matilde Montoya
La mujer que nació en 1859 bajo el nombre de Matilde Montoya fue la primera en graduarse como médico en la Escuela Nacional de Medicina. Desempeñó su labor como partera en distintos estados de la República, recibiendo fuertes críticas en los periódicos que la acusaban de protestante; para Matilde no fue suficiente con acabar la carrera, pues también cursó materias exclusivas para hombres.

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Elvia Carrillo Puerto
O también llamada Monja Roja del Mayab, fue una de las líderes feministas más importantes de México en el siglo XX, devota al socialismo y miembro del Partido Socialista del Sureste, Elvia luchó activamente para lograr el sufragio femenino, la libertad sexual y el divorcio. Entre otros de sus logros, fundó la primera organización de mujeres campesinas y organizó el Primer Encuentro Feminista de Yucatán, en 1951.
Todo esto la llevó a formar parte del Congreso de Yucatán, convirtiéndose en la primera mexicana en conseguir ese cargo político.

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María Valentina Ramírez Avitia
“La Valentina”, como mejor era conocida esta mujer, se disfrazó de hombre y peleó durante la Revolución mexicana bajo el nombre de Juan Ramírez, la duranguense alcanzó el grado de teniente por su excelente desempeño y después de ser descubierta, fue dada de baja de las filas de la Revolución.

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Amalia González Caballero de Castillo Ledón
Logró ser embajadora de Suiza, Austria, Suecia y Finlandia después de comenzar su carrera política como diplomática y luchadora social. A partir de estos eventos se colocó como la primera mujer en formar parte del gabinete presidencial de Adolfo Ruíz Cortines. Ya dentro del puesto, promovió la equidad de género fundando el Ateneo Mexicano de Mujeres, decretando el derecho al voto para las mujeres y a poder ser votadas.

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Florida Lazos de León
De León fue una revolucionaria que luchó por la igualdad de género liderando el Bloque Nacional de Mujeres Revolucionarias y la agrupación feminista del Partido Nacional Revolucionario. Esta mujer nació en Chiapas en 1898, donde radicó como enfermera y diputada, convirtiéndose en directora de “La Gleba”, una de las publicaciones feministas más importantes de la época.

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Benita Galeana
Formó parte del Partido Comunista mexicano que luchaba por los derechos de los trabajadores, promoviendo el sindicalismo y los movimientos huelguistas, esta activista guerrerense unió sus esfuerzos para mejorar las condiciones de vida de las mujeres en México, intentando ganar la legalización del aborto, la reproducción de salas cuna y el derecho al descanso materno.

Ahora, perdonemos a nuestra maestra de Historia y olvidemos el gravísimo error del profe de arte, mejor, comencemos a buscar nuestras propias fuentes de información, pues es triste que así como estas nueve mujeres fueron olvidadas y nunca nombradas en libros para ser reconocidas por todos, muchos otros nombres también pueden pasar desapercibidos a pesar de haber sido figuras clave para la historia de nuestra país.
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