Si eres lo suficientemente joven para no haber utilizado MetroFlog, seguramente el nombre de Ronald McDonald podría parecerte completamente extraño. Sin embargo, este curioso personaje fue durante años la cara del famoso restaurante de hamburguesas.
El payaso era tan famosos que no solo aparecía en comerciales de televisión, anuncios de revistas y espectaculares, sino que hasta tenía varias estatuas colocadas al exterior de algunas sucursales de la marca alrededor del mundo.
Lee también: La historia real detrás de Bob Esponja que te dará pesadillas
Las personas incluso hacían fila para sentarse junto a Ronald y tomarse una foto, imágenes que hoy en día solo se han convertido en simples recuerdos de la existencia de este extraño personaje.
Y es que tras un largo camino de más de 53 años juntos, la empresa de comida rápida anunció de manera repentina en 2016 que Ronald McDonald dejaría de ser la cara de la marca sin dar, en un principio, razón alguna sobre el gran cambio.
Poco después de la noticia, se desató en Estados Unidos y después en otras partes del mundo, una perturbadora moda que motivaba a las personas a disfrazarse de payaso, salir a la calle y jugarle bromas a desconocidos, haciéndoles creer que los matarían.
Pronto, lo que comenzó como una broma terminó volviéndose un asunto cuando una persona vestida como payaso y con una especie de cuchillo persiguió a algunos niños, situación que hizo que el restaurante tomará la decisión definitiva de retirar a Ronald de todo lo relacionado con la marca.
¿El verdadero final de Ronald McDonald?
En cuanto se anunció la desaparición definitiva de Ronald McDonald, las leyendas en torno al tema no tardaron en aparecer, pero hasta el día de hoy solo una es la que sigue aterrorizado al Internet.
La leyenda cuenta que una noche, dos trabajadores de una gasolinera decidieron tomar un descanso y se sentaron junto a la estatua de Ronald McDonald que se encontraba en la sucursal de Plan de Ayala en Cuernavaca, Morelos, México.
Durante la conversación, uno de los trabajadores mencionó estar cansado y para su sorpresa y horror, la estatua de Ronald McDonald le respondió: “Yo también”.
El relato se vuelve aún más siniestro al detallar que uno de los trabajadores murió de inmediato debido al susto, mientras que el otro cayó en coma.
Según las versiones más dramáticas de la leyenda, todo el evento fue captado en video, pero la empresa habría pagado una suma considerable para eliminar cualquier evidencia.
Desde entonces, la historia ha circulado en la web durante años, alimentando el misterio y el terror alrededor de la figura de Ronald McDonald, y aunque no hay pruebas que respalden la veracidad de los eventos, la leyenda ha dejado una marca en el Internet.
Únete a nuestro canal de WhatsApp, hay memes, noticias y regalitos, da clic aquí.
