Historia

Herejía y feminismo: del Medioevo a nuestros días

Historia Herejía y feminismo: del Medioevo a nuestros días





El mundo gira, pero no sólo por eso cambia. El tema es mucho más complejo. Cambia en la dimensión de las personas, en la forma en que se entienden a sí mismas a la luz de los acontecimientos, de sus relaciones a lo largo y ancho de la Historia. En la más reciente ha quedado demostrado que hay prejuicios que dominan un orden global y que, a pesar de que mucho ha cambiado en apenas unos años, varios aspectos siguen, en distinta medida, enquistados en la cultura colectiva como una forma de comprender la condición humana con siglos de antigüedad. Por lo tanto, es preciso revisar la historia e identificar esos nexos con el fin de extraer y replantear las claves de la consecusión en el pensamiento que la define. 


profesora medieval


En la escuela, la Edad Media (del siglo V al siglo XV) suele describirse, en Europa, como una época oscura en la que no pasaba demasiado. Los actores de siempre: la Iglesia, los reyes, los señores feudales, naturalmente, los campesinos. No mucho más. Los campesinos trabajaban la tierra, rendían tributo a los señores feudales, tenían hijos, iban a la Iglesia y ahí terminaba la historia. La Edad Media en Europa, para la educación oficial, es una época de quietud, de inmanencia inquebrantable, una especie de escultura estática en la que tiempo y espacio se encuentran detenidos ad eternum. Pero hace falta indagar un poco más para develar correctamente la Historia. U otra versión de la Historia, mejor dicho.


Mujeres en la Edad Media


El Medioevo, por razones históricas, permanece anclado en el imaginario colectivo como un tramo muchas veces irriosio de la Historia Universal, por la supuesta ignorancia de sus figuras. La oscuridad parece definir constantemente este capítulo de la humanidad. Sin embargo, es necesario rescatar que, si bien es cierto que el cristianismo tuvo un papel fundamentalmente contralor y represor en la mayoría de los aspectos de la sociedad medieval, también florecieron iniciativas que redefinieron el esquema de la educación. No hay que olvidar que la idea de la universidad, tal y como la conocemos hoy, se instauró durante este período en la forma de instituciones  educativas que suplieron a las escuelas monásticas, episcopales y palatinas. Asimismo, hay que reconocer otros factores que empezaron a surgir en la sociedad a partir de esta época.


Medioevo


Una vez dicho esto, hay que considerar algo de vital importancia. Un nuevo actor colectivo apareció en escena: las mujeres. Es decir, no fueron sólo hombres quienes hicieron la Edad Media, pues importantes figuras femeninas también participaron en la producción del mundo y a su vez formaron parte y fueron protagonistas de lo que podrían considerarse movimientos sociales. En dicho sentido podría decirse que en realidad el Medioevo tuvo tanta luz como el Renacimiento o la Revolución Industrial, aunque de un tono distinto.


Brujas y herejes herejía y feminismo


La Edad Media no fue un proceso meramente petrificado de la Historia. Algo tuvo que pasar en mil años de invasiones, epidemias, conflictos bélicos, intrigas y cambios políticos, sociales y culturales en el Viejo Continente. Los señores feudales no recibieron sus tributos sin ningún tipo de resistencia. Los reyes no gobernaron divinamente sin que sus autoritarismos tuvieran crisis de aceptación por parte de la sociedad. Tampoco la Iglesia impuso su doctrina de pensamiento con la sencillez que usualmente suele describirse.

El desarrollo de las llamadas "sectas heréticas" fue el germen de una forma de interpretación y una actuación particular de la religiosidad del tiempo. Estas sectas, principalmente laicas, también llamadas movimientos heréticos, opusieron cierta resistencia al canon y siguieron experiencias religiosas que se alejaban cada vez más de las de la Iglesia y en muchas ocasiones se contraponían a ella. Entonces se constituyeron organizaciones propias que cuestionaban muchos de los órdenes establecidos. Estaban conformadas por personas que se reunían para hablar sobre la sociedad y pensar alternativas a las imposiciones que tenían que soportar. En dicho sentido, las bases del constructo moral se tambaleaban, pues había individuos que luchaban por un lugar en el mundo en el que cupiera la diversidad y el intelecto más allá de la Iglesia, personas que ideaban un mundo de igualdad, sin opresión ni explotación humana. Estas personas, como bien se sabe, fueron objeto de persecusión.


Movimientos heréticos herejía y feminismo

Quienes se mantuvieron con una postura laica, en vista de que los lineamientos de la Iglesia no los los representaban, se convirtieron en el objetivo de las fuerzas opresoras. La persecución y la represión fue el destino para estos “herejes”.  Las primeras feministas y los primeros revolucionarios fueron torturados, quemados vivos y degollados.


Medioevo herejía y feminismo


Las brujas, acusadas de dedicarse en cuerpo y alma al diablo, podrían representar hoy la liberación sexual, la lucha por la reivindicación de las féminas que disponen su destino sin depender de un pensamiento patriarcal. Otra forma de vivir la vida. Hoy cabe detenerse a pensar acerca de los movimientos sociales que incluyen las luchas por los derechos y la igualdad de las mujeres, así como a quienes viven sexualidades diversas y se identifican con géneros no impuestos. En el mismo orden de ideas, vicios como la anulación, el desconocimiento, la desinformación intencionada y la imagen como propaganda, condenan desde hace un par de siglos a los personeros de luchas reivindicativas como si se tratara de herejes.

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Los escenarios quizás han cambiado, así como la forma de actuar en ellos, pero en esencia, la lucha es la  misma.


Referencias: