La madrugada en que Poza Rica se inundó, el cielo no solo se abrió, también se rompió el silencio pues a las 5:00 de la mañana, cuando la mayoría todavía dormía, un sonido agudo, metálico, imposible de ignorar, atravesó la ciudad, era la alarma de Pemex, lo que marcaría el inicio de la tragedia.
Entre el miedo, los gritos y la confusión, Elisa Ramírez Sánchez, vecina de la colonia Morelos, despertó sin entender del todo lo que pasaba y ya contó a los medios como vivió el que probablemente fue uno de los días más estresantes e impactantes de su vida
Sobreviviente de la inundación en Poza Rica cuenta el aterrador momento en el que ocurrió todo

“Solo escuché a la gente afuera gritando ‘¡sálganse, sálganse, es la alarma de Pemex!’”, cuenta con la voz quebrada y minutos después, el agua ya le llegaba a las rodillas. “Mi hijo se regresó por nuestras mascotas y casi no la cuenta”, dijo, mirando lo que alguna vez fue su sala, pero que ahora solo es un cuarto lleno de lodo, con ropa mojada y muebles destruidos.
Esa madrugada, las lluvias torrenciales se desataron más que nunca, el río Cazones, ya saturado de agua, comenzó a desbordarse. Las calles se convirtieron en corrientes de lodo, y las casas, en trampas de agua, mientras muchos intentaban rescatar algo de sus pertenencias, otros solo corrían con lo puesto.

“Nos gritaban los soldados: ‘¡Sálganse o se van a morir, el agua viene con más de diez metros!’”, recuerda Elisa. En medio del caos, ella y su hijo caminaron entre el agua hasta la cintura, tratando de encontrar una salida y la alarma de Pemex los hizo correr sin mirar atrás.
“Solo escuchábamos el silbato, la lluvia y los gritos. Era como si todo Poza Rica estuviera llorando al mismo tiempo.” Finalmente, lograron refugiarse en la colonia La 20, una de las zonas más altas. “Mi casa la tapó, señor… la tapó toda”, repite, como si aún no terminara de creérselo.

Para muchos, el sonido de la alarma de Pemex fue la diferencia entre vivir o morir.“Si no hubiera sonado, nos habríamos quedado dormidos”, dice Elisa. Y aunque las autoridades ya habían alertado de lluvias fuertes, nadie imaginó la magnitud del desastre, porque Poza Rica se había enfrentado antes a lluvias fuertes, pero pocas veces a una noche tan devastadora.
Por cierto, si te gusta analizar historias de amor ajenas para entender la tuya, únete a Yo en el amor, una comunidad donde hablamos de relaciones reales, corazones rotos, dudas existenciales, apps de citas, vínculos bonitos y todo lo que pasa cuando intentamos querer y que nos quieran.
