Durante el medio tiempo del Super Bowl, vimos elementos icónicos, algunos puestos muy latinos, entre ellos el Villa’s Tacos, un puesto que se volvió parte de la cultura. Y aunque no es un símbolo puertorriqueño, sí tiene una historia que vale la pena conocer.
Al principio, varias personas en redes creyeron que el carrito de Villa’s Tacos era una referencia directa a Pancho Villa, el histórico revolucionario mexicano. La idea se volvió viral rápido: el nombre “Villa’s”, el contexto político del show y el orgullo latino hicieron que algunos leyeran el momento como un mensaje escondido. Pero la realidad es mucho mejor de lo que creemos.
Villa’s Tacos: La historia del icónico puesto mexicano en el Super Bowl
El “Villa” de Villa’s Tacos no viene de Pancho Villa. Viene del apellido de su fundador. Y la historia real detrás del puesto es justo una de esas historias que conectan con todo lo que Bad Bunny quiso mostrar en el medio tiempo.

Villa’s Tacos nació en Los Ángeles en 2018, en Highland Park, y fue fundado por Víctor Villa, un chef mexicano-estadounidense con raíces michoacanas. Nada de grandes restaurantes ni inversionistas: empezó vendiendo tacos en el patio de su abuela, cocinando con recetas familiares y mucho corazón.
Con el tiempo, Villa’s Tacos se convirtió en uno de esos lugares que la gente recomienda con orgullo. Tacos estilo LA, tortillas de maíz azul hechas a mano, sabores potentes y cero pretensión. De esos lugares donde haces fila porque sabes que vale la pena.
Lee también: ‘Tenía miedo’: Salen videos de Bad Bunny ‘huyendo’ después del medio tiempo y por poco pensamos lo peor

Lo que hoy vemos como un ícono no nació como una marca, sino como un acto de resistencia cotidiana: cocinar, trabajar y levantar un negocio propio en una ciudad donde miles de familias latinas han hecho lo mismo por generaciones.
Bad Bunny at the #SuperBowl halftime show pic.twitter.com/CUPvUlT3Dh
— Ahmed/The Ears/IG: BigBizTheGod 🇸🇴 (@big_business_) February 9, 2026
Porque Bad Bunny es fan real de Villa’s Tacos. No fue una referencia histórica escondida. Según contó el propio Víctor Villa después del Super Bowl, Benito lo invitó personalmente porque le gustan sus tacos y porque quería mostrar algo auténtico.
El momento en el escenario fue un intercambio cultural en el que Bad Bunny, representando a Puerto Rico, le entrega una piragua; Villa’s Tacos, representando a la comunidad mexicana en California, aparece como símbolo del barrio, del hustle y del orgullo inmigrante.
No se trataba de Pancho Villa. Se trataba de la gente que trabaja, cocina, migra, resiste y construye cultura todos los días.
Villa’s Tacos no solo es una taquería famosa en Los Ángeles. Es un recordatorio de cómo la comida callejera une comunidades, cuenta historias y se vuelve identidad. Es la prueba de que un pequeño negocio latino puede llegar al escenario más visto del mundo sin perder su esencia.
