El monólogo, un diálogo omnipresente

El monólogo, un diálogo omnipresente

Por: Ana Maria Herrera -

Pero me está disgustando sumamente un acontecimiento que tendrá lugar mañana. Mañana, a las siete, se producirá un fenómeno terrible. La Tierra va a sentarse sobre la Luna. Acerca de esto ha escrito el célebre químico inglés Wellington. Confieso que sentí cómo mi corazón empezaba a latir de inquietud al pensar en la delicadeza y falta de resistencia de la Luna. Todos sabemos que la Luna se fabrica generalmente en Hamburgo, y, además, muy mal. Me sorprende cómo Inglaterra no presta atención a ello. Lo fabrica un tonelero cojo, y es evidente que el muy tonto no tiene el menor conocimiento de la Luna. Ha puesto una cuerda de alquitrán y el resto es de aceite de madera, y por eso huele tan mal por toda la Tierra, de tal forma que uno tiene que taparse las narices. Pero la Luna es un globo tan delicado que es imposible que la gente viva allí, y ahora sólo viven las narices. Esta es la razón por la cual no podemos ver nuestras narices, ya que todas están en la Luna.

diario de un loco

Es este un fragmento del célebre monólogo de Nikolai Gogol (1809 - 1852) Diario de un loco, publicado en 1834. Los monólogos, discursos hechos por una persona para sí mismo o para otra persona, encontrados en el teatro, la novela y en la poesía sobrepasan la memorización de argumentos que defienden alguna idea en específico. Al contrario, invitan al espectador o lector a viajar a través de diversos sentimientos que este expresa, e incluso, reflejan ciertos acontecimientos a los cuales los autores detrás de él se han visto enfrentados.

gogol nikola

Diario de un loco narra la historia de un burócrata al borde de la esquizofrenia quien, debido a múltiples humillaciones, sufre trastornos eróticos y demenciales. Este monólogo cómico, emotivo y al mismo tiempo crítico hacia ciertos aspectos de la demencia, puede ser interpretado como el reflejo de las experiencias de Gogol. En 1848, tras una profunda crisis espiritual e impulsado por las fuertes creencias cristianas ortodoxas de su madre, Gogol fue a peregrinar a Jerusalén. Después de este viaje, decidió abandonar la literatura para dedicarse a la religión, por lo que quemó algunos de sus escritos. Gogol falleció en 1852, mentalmente enfermo y con gran deterioro físico. 



A diferencia del anterior, otros monólogos son mas bien inspiradores. Odin Dupeyron, actor y director del monólogo ¡A Vivir! (2004) dice: “El problema no es que la vida se acabe, sino que empezamos a disfrutarla muy tarde”. A través de este monólogo, Dupeyron invita al espectador a empezar a vivir plenamente a través del relato de Marciano, personaje quien descubre su interior, sus recuerdos, pero sobre todo la percepción de sí mismo. Por otra parte, representa el infante quien trata de comprender a sus padres, el adolescente con ansias de ser aceptado, el joven que no es lo que los demás esperan y la lucha de un adulto por perdonar a sus padres y liberarse de su pasado. 


¡A Vivir!



Los monólogos no se encuentran únicamente en el teatro, sino también en los libros. Un ejemplo es el monólogo escrito por Fiódor Dostoievski en la novela Crimen y Castigo (1866), en la que hace un análisis sobre un ser que se ve como un individuo extraordinario, quien tiene derecho a quebrantar el orden moral.

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Rodión Raskólnikov es un muchacho pobre quien, abatido por su condición precaria y pese a los esfuerzos de su madre y su hermana por mejorar su situación, comete un crimen y asesina a una vieja usurera. Cuando la policía comienza a investigar el caso, Rodión no sabe cómo sortear las preguntas que apuntan a su culpabilidad, pero peor aún, desconoce si su acción ha sido buena o mala.

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Otras dos novelas que discuten a través de monólogos internos problemáticas con las que el lector podría identificarse son: El Túnel (1948), por Ernesto Sabato, y El Guardián entre el Centeno (1951), por J.D. Salinger. 

El tunelEn todo caso, había sólo un túnel, oscuro y solitario: el mío, el túnel en el que había transcurrido mi infancia, mi juventud, toda mi vida.

Esta novela, también de carácter psicológico, deja ver la incomunicación del ser humano al tiempo de plantearse la problemática del amor y del odio. Juan Pablo Castel, incomprendido y marginado por la sociedad, es conducido hacia la locura por el amor y los celos que tiene hacia María Iribarne, mujer misteriosa de quien desconfiaba. Sabato presenta en esta obra lo oscuro del alma y de las actitudes que el hombre tiene al estar involucrado en un crimen pasional.

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¿Te acuerdas de esa canción que dice, «Si un cuerpo coge a otro cuerpo, cuando van entre el centeno...»? Me gustaría...

- Es «Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo, cuando van entre el centeno» -dijo Phoebe-. Y es un poema. Un poema de Robert Burns.

- Ya sé que es un poema de Robert Burns.

Tenía razón. Es «Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo, cuando van entre el centeno», pero entonces no lo sabía.
- Creí que era, «Si un cuerpo coge a otro cuerpo» -le dije-, pero, verás. Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adónde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería, pero es lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que es una locura.

En El Guardián entre el Centeno, Holden Caulfield, un joven de diecisiete años, después de haber sido expulsado de varios colegios por no ser buen estudiante, decide marcharse de su casa. Durante su viaje, a través de un monólogo interno, Holden Caulfield narra todos los sentimientos que vive al no ser comprendido por sus padres, ni por la sociedad.

El monólogo es una de las muchas vías en la que los autores y los artistas describen sentimientos con los que generalmente el lector o espectador se identifica. A través del monólogo, el autor obtiene la capacidad de escribir sentimientos de una manera sinestésica, al igual que la oportunidad de desahogarse sobre temas trascendentales.

Referencias: