Serie de poesía,
En cama

 

 

 

1

 

Durante la noche, 
a las horas del insomnio, 
de repente lo comprendí todo; 
me retuve en ese momento 
para tratar de captar hasta el último detalle, 
para intentar en un par de segundos recordarlo;
después, lo sucedido en mi espíritu se iba, 
de nuevo aparecían las interrogantes 
y no quedaba más remedio 
que perderme en el ensueño, 
al que mi cama me invitaba. 

 

2

 

Y estábamos los dos ahí, 
en cama
y nada. 
Y la idea de ella seguía, 
de la otra, 
de aquella que estas sábanas 
no cubren
y no funden su figura.
Y ni acercarme puedo;
y ni acercarse puede.
Su pelo me rosó la cara
Y me quebró la espalda. 
Y estábamos los dos en cama
y la pasión no estaba.

 

3

 

Cuanto esté en cama soñándote, envíame a la muerta
para que se arrepienta de su audacia.
Envíamela de nuevo y así no valdrá nada;
o tan siquiera, envíame algún canto maldito,
la más profunda hambre y prohíbe todo alimento. 
Te lo ruego, cuando esté en cama soñándote, 
envíame toda clase de mareos, hasta que la fiebre
domine todo mi cuerpo 

 

 

Para mayor información del autor:

 http://www.culturacolectiva.com/Jorge-Sarquis-Bello


Referencias: