Fragmentos de Edgar Allan Poe que escribió a sus amantes
Letras

Fragmentos de Edgar Allan Poe que escribió a sus amantes

Avatar of Diego Cera

Por: Diego Cera

14 de septiembre, 2017

Letras Fragmentos de Edgar Allan Poe que escribió a sus amantes
Avatar of Diego Cera

Por: Diego Cera

14 de septiembre, 2017


Si algo caracteriza a literatura del siglo XIX es la intensidad de los sentimientos que quedan plasmados entre las cientos de páginas que la conforman. La llegada del romanticismo sólo le otorgó aún más dramatismo, pues no sólo se trataba de retratar a un ser humano expresándose sino de su entorno acompañando cada uno de sus movimientos; en ese sentido no importa si se trata de algo dulce y delicado o de una situación sombría, la atmósfera como recurso narrativo tiene que adaptarse a cada situación.


Fragmentos de Edgar Allan Poe que escribió a sus amantes 1


Enumerar cada caso particular es una tarea que resulta si no imposible, titánica; cada autor tiene un estilo muy particular y una forma muy marcada de retratar estas situaciones. Sin embargo, la idea de que el romanticismo es una cuestión de actitudes rosas hacia la vida, se debe principalmente a que no pocos autores enfocaron sus obras a un sentimentalismo noble y se olvidaron de todo recurso trágico que pudiese enriquecer sus trabajos.


Fragmentos de Edgar Allan Poe que escribió a sus amantes 2


A pesar de esa tendencia a retratar al amor como un campo idílico en el que nada podría salir mal, uno de los autores más recordados de esta etapa de la historia literaria se caracterizó por hacer —casi— todo lo contrario: Edgar Allan Poe. Una buena parte de su obra retrata escenarios lúgubres donde la única posibilidad que existe es que todo empeore para los protagonistas. Sin embargo, más allá de los cuervos parlantes, los orangutanes asesinos y los corazones enterrados que seguirán latiendo hasta la eternidad, dentro de sus oscuras líneas se esconde justo esa parte noble de la sensibilidad humana que corresponde, entre otros sentimientos, al amor hacia una mujer.


Fragmentos de Edgar Allan Poe que escribió a sus amantes 3


Probablemente el más famoso de esos fragmentos es el discurso dedicado hacia Leonore en “El Cuervo”:


« ¡Profeta! exclamé-, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más”».

—“El Cuervo”, Edgar Allan Poe

Sin embargo, la muestra de su devoción hacia esa difunta figura que no se sabe si es William Henry Leonard Poe, su fallecido hermano o a Virginia, su esposa, quedó aún más marcada en un poema que precisamente lleva por nombre “Leonore”.


Fragmentos de Edgar Allan Poe que escribió a sus amantes 4


«¡Venid! Dejad que el oficio de difuntos
se lea, que el cántico mortuorio se cante,
un himno para tan regia muerta como
muriera tan joven ...
Un cántico fúnebre para ella, dudosamente
muerta, porque murió tan joven.

[…]

¡Atrás¡ Esta noche tengo el corazón
ligero. ¡No entonare cantos mortuorios,
pero sostendré el ángel en su vuelo, con
un pean de los días pasados!»

—“Leonore”, Edgar Allan Poe

Fragmentos de Edgar Allan Poe que escribió a sus amantes 5


Aunque el poema anterior haya sido —o no— para su hermana, a Virginia que además de su esposa era su prima, le dedicó una serie de textos en los que, curiosamente, no se apartaba de la tendencia de nombrarla a veces Leonore o Eleonore como en el cuento del mismo nombre.


« … Las pasiones que durante siglos habían distinguido a nuestra raza llegaron en tropel con las fantasías por las cuales también era famosa, y juntos respiramos una dicha delirante en el Valle de la Hierba Irisada. Un cambio sobrevino en todas las cosas. Extrañas, brillantes flores estrelladas brotaron en los árboles donde nunca se vieran flores […] Y una nube voluminosa que habíamos observado largo tiempo en las regiones del Héspero, flotaba en su magnificencia de oro y carmesí, y, difundiendo paz sobre nosotros, descendía cada vez más, día a día, hasta que sus bordes descansaron en las cimas de las montañas, convirtiendo toda su oscuridad en esplendor y encerrándonos como para siempre en una mágica casa-prisión de grandeza y de gloria».

—“Eleonore”, Edgar Allan Poe

Fragmentos de Edgar Allan Poe que escribió a sus amantes 6


La devoción por Virginia, aunque parecía insuperable, no le impidió amar a otras mujeres. Como muestra de ello están las cartas que le envió a la poeta Helen Whitman con quien además de un apasionado romance compartía la fecha de nacimiento.


«He apretado tu carta una y otra vez contra mis labios, dulcísima Helen, bañado en lágrimas de alegría, o de una ‘divina desesperación’. Pero yo, quien tardíamente, en tu presencia, alardeaba sobre el ‘poder de las palabras’ ¿de qué me sirven ahora?

Yo puedo creer en la eficacia de las plegarias al Dios de los Cielos, yo puedo efectivamente arrodillarme humildemente, arrodillarme en esta la más formal época de mi vida suplicando de rodillas por palabras, pero las palabras que pueda revelarte, más vale que me permitan yacer desnudo junto a ti, mi entero corazón. Todos los pensamientos, todas las pasiones, parecen ahora mezcladas en este único deseo que me consume…»

—Fragmento de una carta enviada a Helen Whitman, Edgar Allan Poe

Fragmentos de Edgar Allan Poe que escribió a sus amantes 7


Si bien muchos de sus textos tienen —al menos en apariencia— un destinatario bien definido, el que ha sido considerado por la crítica como su poema más hermoso “Annabel Lee” no tiene una dedicatoria bien definida.


«Pues la luna ascendente, dulcemente,
tráeme sueños de Annabel Lee;
como estrellas tranquilas las pupilas
me sonríen de Annabel Lee;
y reposo, en la noche embellecida,
con mi siempre querida, con mi vida;
con mi esposa radiante Annabel Lee
en la tumba, ante el mar, Annabel Lee».

—“Annabel Lee”, Edgar Allan Poe

Fragmentos de Edgar Allan Poe que escribió a sus amantes 8


Finalmente, tanto Virginia como Helen e incluso un amor anónimo nos demostraron que ni siquiera el más sombrío escritor del siglo XIX pudo escapar del aura de sentimientos que gobernó en su época. Si bien sus trabajos más recordados son aquellos que atienden al terror, dentro de ese velo negro de anécdotas oscuras se esconde un corazón que delata el lado sensible de este monstruo de la poesía y prosa norteamericanas