Actualmente utilizamos de manera peyorativa la palabra “crítica”, creemos que está relacionada con dar un punto de vista negativo sobre algo (o alguien), y que este tipo de razonamientos son completamente subjetivos y sin fundamentos, pero el término ha sido tergiversado, pues la crítica, aunque sí tiene que ver con dar un punto de vista, éste no debe basarse simplemente en la subjetividad del gusto o preferencias de algo o sobre un tema, sino que para llegar a una postura debe existir el discernimiento y buscar un fundamento.
En este artículo abordaremos un tema que está intrínsecamente relacionado con la crítica: el conocimiento del método hermenéutico, esto con la intención de mostrar de manera sencilla cómo se formula una interpretación crítica en la cotidianidad, es decir, cómo se deberían realizar las acciones reflexivas que aclaren los significados sobre la vida en sociedad.
“(…)se debe tomar en cuenta determinado
nivel de objetividad
y de subjetividad,
esto evitará caer en polos extremos”.
Empezaremos por definir el método hermenéutico, que en un principio era concebido como una técnica interpretativa únicamente de textos escritos, pero estudios recientes han revelado que la hermenéutica ya no sólo es una técnica o un método, sino que es la ciencia y arte de la interpretación de todo tipo de textos, ya sean “escritos, hablados, actuados e incluso de otra índole, como pinturas, esculturas, etc.” (Beuchot, 2007, p. 14), lo cual nos hace pensar que el ejercicio interpretativo se ha extendido para buscar la verdad más acertada de las cosas. Partiendo de esta idea, es necesario recurrir a la hermenéutica analógica del filósofo mexicano Mauricio Beuchot Puente para describir los principios de la práctica interpretativa.

Cuando se hace un ejercicio hermenéutico, según Beuchot (2007), se debe tomar en cuenta determinado nivel de objetividad y de subjetividad, esto evitará caer en polos extremos (ya sea el del autor o el del lector), colocándonos en un punto medio desde el cual surge la propiedad analógica que permitirá tomar en cuenta todas las interpretaciones que emerjan en torno al texto, pero permitiéndonos delimitar una jerarquía que elimine aquellas que se encuentren más alejadas de la verdad.Desde ese posicionamiento, un hermeneuta cumple un aceptable estándar de confiabilidad al realizar la captura de la realidad expresando significativamente la experiencia que se tiene con el texto, y no simplemente extrayendo algunos aspectos importantes provenientes de las cosas mismas que se analizan.
“La interpretación y la crítica son ejercicios que facilitan
la explicación de todas aquellas actividades
que son consideradas fundamentales”.
Por otro lado, la crítica (dentro del mismo método hermenéutico) requiere de un esfuerzo mayor, ya que no basta con evidenciar el ejercicio analítico para dar sentido a la experiencia presente, también implica una actividad intelectiva y una capacidad conocedora que permitan realizar un juicio de valor sobre lo que se tiene frente. Esta acción dirigida por el intelecto se considera necesaria y oportuna gracias a su intención valorativa, que resulta de determinar los aspectos negativos o positivos sobre algo que está aconteciendo, por ejemplo: movimientos sociales, culturales, educativos, ambientales, etc., de manera que sea posible calificar algo, no aceptando pasivamente lo que ya se ha dicho sobre ello. Es así que se replantea el acontecimiento bajo un juicio prudencial para, posteriormente, someterlo a nuevas discusiones o bien, como estímulo dirigido a aquellos que no sabían del hecho sugiriendo su experimentación.

La interpretación y la crítica son ejercicios que facilitan la explicación de todas aquellas actividades que son consideradas fundamentales o imprescindibles para la vida humana; ambas las practicamos en la cotidianidad y algunas veces, sin darnos cuenta, se hacen presentes en las cosas que vivimos u observamos. El verdadero reto se encuentra en comunicar a los otros claramente la nueva perspectiva que se ha creado.Finalmente, con estas bases conceptuales, es posible determinar que el ejercicio interpretativo da acceso a todos aquellos interesados en encontrar sentido a algo nuevo. Con ello, es posible que otras personas descubran de manera concisa un saber sobre la realidad que no conocían, de ahí que sea necesario que se realice interiorizando el conocimiento y no únicamente traduciéndolo o reproduciéndolo. Por su parte, la crítica es más una manifestación del pensamiento individual basada en lo que se conoce sobre el tema, sustentando y defendiendo ese particular punto de vista. Las dos son actividades que se pueden sumar para mejorar el resultado del análisis; la inclusión de las interpretaciones críticas en la mayoría de las relaciones humanas posibilita otras formas de racionalidad en los individuos articulando múltiples intereses sociales, por ello, son instrumentos que juntos sirven para realizar razonamientos que desafíen lo ya existente, que ayuden a generar nuevas ideas y por supuesto nuevos parámetros de exigencia cognitiva.
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Fuentes de consulta:
Beuchot P., M. (s.f.). La epistemología de la hermenéutica analógica. México: Editorial Torres Asociados.
