Historia de una chica muy borracha

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Historia de una chica muy borracha
Historia de una chica muy borracha

Las noches de fiesta tienes finales inesperados. Quetzal Noah nos cuenta la historia de una chica muy borracha…

Una chica muy borracha - historia de una chica muy borracha

-¿Tú quién eres y por qué estás en mi cama?

-Tranquila, creo que sigues borracha

-Maldito enfermo ¿Quién eres?

-Mira, cálmate; para empezar, no hicimos nada. Yo andaba medio cansado y también algo borracho y me quedé aquí dormido. Baja esa secadora por favor, no me vayas a golpear, deja que te explique. ¿De verdad no recuerdas nada?

-No

-Sucede que anoche, luego de que cerraran los bares de la Miraflores, había una fiesta en una casona, casi no se podía respirar adentro y tú estabas afuera bebiendo un caguamón. Me preguntaste -¿Traes un cigarro?- Y te di uno; andabas tan borracha que lo prendiste al revés, te pasé otro y lo partiste en dos, luego dijiste -“Ay, amigo, estás bien pendejo, no sabes prender cigarros, vamos a buscar unos”. Fuimos a la tienda y te pregunté con quién venías y dijiste -“Sola. Batman no necesita de Robin”- Yo entré por cigarros y, al salir, traías una botella de tequila y otro six pack de cerveza y te pregunté que de dónde habías sacado eso y tú diste medio brinco respondiendo -“No contabas con mi astucia”-. Fuimos a la fiesta y nos tuvimos que regresar porque nos corrieron ya que tú te andabas peleando con otra chica por una discusión que empezó porque tú hablabas de Cien Años de Soledad y ella dijo que estaba mejor el Crepúsculo. Te pregunté que dónde vivías y dijiste que como a quince minutos caminando y, nada, fue una hora y media de camino y luego tomamos un taxi, no te acordabas dónde vivías, te dejé en tu casa y me retaste cuando me despedía ¿Me vas a hacer compañía para acabarme el tequila o ya vas a jotear? Yo me reí, no podías abrir la puerta, yo ya sentía el cansancio y los efectos del tequila pero logré abrir, me dijiste -“Ahí en ese cuarto te puedes dormir, yo no dudé un segundo, me recosté, ya era tardísimo, se me cerraron los ojos al instante… Pero no me dijiste que era tu cama.

***

El desamor rompe el alma y duele en el cuerpo, Las lágrimas son quirófanos de sentimientos y a veces nos obstinamos en dibujar Un mapa para que puedas regresar.

***

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