El escritor mexicano que no pudo aceptar su homosexualidad por culpa de la discriminación

El escritor mexicano que no pudo aceptar su homosexualidad por culpa de la discriminación

Por: Alam Bernal -





Según se puede rescatar del libro “La historia verdadera de la Conquista de la Nueva España”, de Bernal Díaz del Castillo, en julio de 1520, después de que las tropas españolas, lideradas por Hernán Cortés, fueran derrotadas por el ejército azteca en la ciudad de Tenochtitlan, Cortés lloró bajo un árbol su fracaso, ese capítulo es recordado como “la noche triste”.

A la huida de los conquistadores españoles, los mexicas les gritaban "¡cuilini!", que de acuerdo al investigador de la UNAM, Fabrizzio Guerrero Mc Manus, se puede traducir como "marica", un término que se ha utilizado para denostar e insultar las relaciones homosexuales.

México siempre ha sido un país conservador que ha intentado oprimir e incluso perseguir a los individuos que mantienen relaciones con personas del mismo sexo, lo que orilló, por mucho tiempo, a que la comunidad LGBT tuviera que vivir en las sombras, y estableciera lugares clandestinos en los que fueran posible los encuentros al cobijo del anonimato. 


parejas homosexuales


Uno de estos lugares fueron los baños públicos, en los cuales la privacidad permitía la libre interacción de relaciones; serían los baños “Mina” o el “Roció” los que el escritor Carlos Monsiváis visitaría con frecuencia en busca de diversos encuentros.

Aunque las preferencias de “Monsi” eran conocidas por sus amigos y por la comunidad intelectual del México del siglo pasado, el escritor nunca las hizo públicas; sin embargo, siempre fue un ferviente protector de las minorías y redactó el “Manifiesto en defensa de los homosexuales en México”, que fue firmado por José Emilio Pacheco, Elena Poniatowska, Juan Rulfo, entre otros.

Fue a principios de los años 80 que la comunidad gay se encontraba en una época de miedo y estigmatización por la aparición de la devastadora epidemia del SIDA. Monsiváis tuvo un fuerte compromiso por eliminar estos señalamientos que aquejaban a la comunidad, y lo llevaron a romper relaciones con el diario del que había sido fundador, La Jornada.


la homosexualidad de carlos monsivais  


Esto debido a que en las páginas del periódico, referente a la izquierda mexicana, se había señalado la disminución de los infectados de SIDA en Cuba, mediante la reclusión obligatoria en centros especiales que se encontraban alejados de la sociedad, lo que según el escritor convertía a los infectados en “los leprosos del siglo XX”.

Hasta ese entonces, ningún intelectual había abrazado tan de cerca una causa en pro de los cero positivos, incluso llegó a expresar su inconformidad por la política cubana mediante una extensa carta a la directora de La Jornada, en la que señalaba de forma irónica que los enfermos no podían mezclarse con los sanos “porque los contagian”.

Monsiváis decidió no salir del “clóset”, pues no quería ser señalado por una sociedad cero tolerante, para así dejar atrás las burlas y los motes de cuando alguien es diferente; sin embargo, el escritor tuvo que lidiar con esa intolerancia por parte del político Diego Fernández de Cevallos, quien solía llamarlo el "joterete".


monsivais y su homosexualidad


El 19 de junio de 2010, a la edad de 72 años, Carlos Monsiváis murió debido a problemas respiratorios. Sus restos fueron homenajeados en el Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México, su ataúd fue cubierto por dos banderas, una con el escudo de la UNAM, su alma mater, y otra con los colores del arcoíris, símbolo del movimiento LGBT.

Allí, su amiga la escritora Elena Poniatowska, dedicó unas palabras al ensayista y a Omar García, la última pareja del escritor: “Quiero decirte que nada en los últimos meses de tu enfermedad me ha conmovido tanto como el amor que te tiene Omar. Su dolor te honra, su entrega es tu trofeo y a mí me hace entender lo que significa la existencia real del amor sin límites, el amor que no tiene fronteras sexuales…”.


"Con la llegada del VIH se produce la explosión más cruda y valiente de Monsiváis. Ningún intelectual mexicano se entregó como él a esta causa. Lo vi llorar y expresar su dolor en manifestaciones y textos. Ayudaba a los enfermos, buscaba los medicamentos que necesitaban cuando se agotaban".

Braulio Peralta, autor del libro "El clóset de Cristal", en el que se plasma la vida íntima del escritor.



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También conoce la historia del escritor que exhibió la homofobia y el racismo que sufrió a través de la literatura. 


Referencias: