
Pintura por Patricio O´Hea
Y las luces que resuenan
y las copas que destellan.
Las calamidades clandestinas.
y todas las parolas,
locuacidades sospechosas que terminan
por el sobejo de algún inoportuno comentario,
que a través de mis oídos ya empieza a envanecerse.
Y las bolsas de mujeres que rosan las espaldas,
y los golpes de suelo con tacones.
La apostilla quimera que ha soltado aquel sujeto
rompe con mi engaño,
escolio que me evidencia.
Y las colillas por los suelos,
y los sujetos embriagándose.
Exégesis por todas partes,
por ahora, la mía es la única que importa;
con deseo hago tiempo para mi respuesta.
Y algunos labios rosándose,
y los vasos vacíos ocultándose.
