Te compartimos un poema de Ivonne Méndez:
Quema
cuando te hacen añicos el corazón,
a veces sin pretender,
otras con todo propósito.
Vaya
lástima, punza como la herida más insondable.
Trozos giran alrededor.
Todo se disuelve.
Fracciones mías deambulan sin sentido.
Errantes, vagabundas.
Quebrada me encuentro.
Mi esencia regada
por cada recinto
que mi cuerpo ha andado.
Espuma de sal, el viento,
hervor de sombras, la vida
se deshoja en mi voz,
cada palabra es un ruido irreal
que me martiriza.
Mi soledad emerge.
Murmullo que se vuelve descomunal.
Tan sólo soy algunas sílabas sin decir.
La noche que no duerme,
que se escurre herida,
deshecha, sin luz.

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Ver partir a la persona que amamos puede ser una experiencia muy dolorosa pero también se aprende a vivir con ello, conoce cuáles son las despedidas más tristes de la historia del cine.
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Las fotografías que acompañan al texto pertenecen a Honolulu Based Photographer
