
No quiero cambiar tu locura
no quiero modificar tu acento
tampoco tres cuartos de tu cuerpo
no te quiero tan insensata
tampoco tan corrupta.
Te quiero como estás ahora
pero dejando que yo te suceda
en el sueño más ridículo
en la fantasía más húmeda
como aquella donde simplemente
te tomo de la cintura y te devoro
lo brazos y las mejillas
con suave punta de lanza de mis labios.
Tal vez te escriba el mejor poema
o la canción que sonará en todos los países
tal vez te ame tanto
que inspiraré a otros a arriesgarse
y tomando el delicado clavel de tus manos
iré trazando angelitos y centauros
no quiero ser de lo que dependas
pero sí lo que te encienda
a modo de hoguera los arbustos del pasado
para arrebatarle al aire
lo que quizás pensaste ya lejano.
Y pienso en ti como la alteración
de todos los acontecimientos
por ejemplo
estimo que un beso tuyo
cambiaría
toda la posición de los astros
que desnudos nos bailan
llevándonos al cielo.
Lee más del autor aquí.
